Sigue abandonado nuevo Semefo de Acapulco
- * El nuevo Semefo está junto al hospital general en El Quemado
- * Hay instalaciones nuevas que muestran deterioro por abandono
- * Se adeudan agua, luz y teléfonos en el viejo Semefo de Acapulco
- * Hay riesgo sanitario fuerte por putrefacción de cadáveres
Carlos Ortiz Moreno
A casi cinco meses de haber iniciado el actual gobierno y pese a estar en la entrega-recepción como obra concluida, las nuevas instalaciones del Servicio Médico Forense en El Quemado siguen en el abandono con argumentos como falta de recursos económicos para trasladar cadáveres y negativa del personal para cambiarse.
Mientras tanto, las actuales instalaciones ubicadas en la calle Vicente Guerrero del Fraccionamiento Hornos Insurgentes, vecinas de la colonia Progreso y adjuntas a las oficinas de la Fiscalía Regional de Acapulco, tienen más de 200 cadáveres pudriéndose en dos de los cinco frigoríficos que deberían funcionar y siguen causando disgustos a los colonos que han denunciado la hediondez.

Un nuevo incidente ocurrió apenas el jueves pasado cuando la Comisión Federal de Electricidad cortó la energía eléctrica por más de 12 horas debido a un adeudo de más de 160 mil pesos que no se pagaron por causas desconocidas y que no fueron aclaradas por la Secretaría de Salud del gobierno del Estado de Guerrero.
Según los trabajadores del Semefo, quienes pidieron el anonimato, declararon que hay alrededor de 250 cadáveres, todos en estado de putrefacción, de personas que fueron asesinadas en múltiples hechos violentos ocurridos en Acapulco y sus zonas suburbanas y que algunos llevan muchos años que no son reclamados.

El corte de energía eléctrica se debió a un adeudo del gobierno del Estado por de más de 160 mil pesos, pero también se debe los servicios de agua potable y telefónico. El Semefo es el lugar en donde se realizan las necropsias a cuerpos de personas y esa labor conlleva a escurrimientos sanguíneos y diversos fluidos corporales.
Los empleados demandaron que la gobernadora Evelyn Salgado Pineda intervenga inmediatamente porque es un centro de alta contaminación y representa un riesgo elevado para la salud no solamente para ellos que laboran directamente con los cuerpos en descomposición sino de la población vecina.

Personal del Servicio Médico Forense también acusó que las tres camionetas que tienen para el traslado de cuerpos funcionan a medias debido a que tienen problemas mecánicos y no hay dinero para pagar su arreglo mecánico y eléctrico, a veces utilizan el vehículo que fue asignado para el área administrativa que, evidentemente, no reúne requisitos sanitarios para trasladar cadáveres.
El corte de energía de energía eléctrica provocó severos problemas a las instalaciones ya que de las cinco cámaras frigoríficas que existen en el Semefo solamente funcionan dos. Las horas que no tuvieron corriente eléctrica avivó más la pestilencia cadavérica.
En 2019, el gobierno de Héctor Astudillo Flores anunció la construcción de las nuevas instalaciones para realizar las necropsias cadavéricas ante la sobresaturación que se dio en ese momento en que llegó a haber hasta 800 cadáveres pudriéndose en las viejas oficinas del Semefo.

De acuerdo con la información oficial difundida por el gobierno del Estado en 2019, la obra ya contaba con una partida presupuestal federal de 35 millones de pesos. La nueva instalación se realizó en las cercanías del hospital general de Acapulco, ubicado en la comunidad de El Quemado y su construcción duró más de 16 meses.
Paralelo a ello, el gobierno del Estado también construyó el Panteón Forense en Chilpancingo donde serían depositados todos aquellos cadáveres que no habían sido identificados legalmente y que tenían años en los pisos del Servicio Médico Forense de Acapulco, la propia capital del Estado e Iguala de la Independencia.

El mausoleo vino a despresurizar la saturación cadavérica de los Semefo de esas tres ciudades importantes de Guerrero además de Zihuatanejo, Petatlán, Chilapa, Marquelia, Tlapa, entre otros.
Las nuevas instalaciones del Semefo fueron parte de las obras concluidas que se incluyeron en la entrega-recepción de la anterior administración priista a la que encabeza ahora la morenista Evelyn Salgado Pineda. Se desconoce por qué no hay sido utilizadas a sabiendas de la obsolescencia de equipos y sobresaturación de cadáveres en las actuales que operan desde hace más de 30 años.

En noviembre del año pasado, ante la saturación de cadáveres en descomposición que hay en las cámaras frigoríficas del Semefo de Acapulco, inservibles desde hace tres meses atrás, el subsecretario de salud, Jesús Adame Mendoza declaró que el nuevo gobierno haría una rehabilitación de las nuevas instalaciones de El Quemado e incluso adelantó que en 15 o 20 días ya estaría funcionando.
El funcionario estatal dijo hace tres meses que se tenía ya un plan para retirar el exceso de cuerpos que se encuentran en los Semefo de Acapulco y Chilpancingo y trasladarlos a las nuevas instalaciones que se abrirían en el mismo mes de noviembre. Pero nada de eso ha sucedido ni se han dado las explicaciones correspondientes.
