Mataron a Carlos Manzo porque provocó al CJNG: García Harfuch
El secretario de seguridad y protección ciudadana, Omar García Harfuch, reveló que el alcalde Carlos Alberto Manzo Rodríguez fue asesinado porque provocó al Cártel Jalisco Nueva Generación que preparó la estrategia para eliminarlo con la ayuda de un infiltrado que operaba desde el círculo cercano del edil eliminado.
Durante la conferencia de prensa matutina que encabezó la presidente Claudia Sheinbaum Pardo, el funcionario federal dijo que en las entrevistas y declaraciones de los detenidos todos refieren, literalmente, como una provocación del alcalde al grupo criminal CJNG, “pero habrá más elementos que en su momento se darán y se irán dando a conocer más adelante”.
Al dar a conocer el probable móvil del crimen del político, García Harfuch aseguró que las investigaciones continúan a pesar de que hay 31 detenidos inmiscuidos directa e indirectamente en el asesinato de Manzo Rodríguez.

Cuestionado si la presencia de Carlos Manzo en acciones de capturas de algunos integrantes del crimen organizado fue la causa, García Harfuch respondió que es a lo que ellos se refieren.
“Los detenidos son los que señalaron el término ´provocación´, cuando había diversas detenciones de la Guardia Nacional a veces el alcalde estaba presente, hacía alusiones al grupo criminal. Es un crimen sumamente cobarde, atribuido a este grupo criminal que decidió quitarle la vida, ya determinará claramente la fiscalía el móvil sin embargo son varias las pesquisas de los implicados que apuntan a ello y faltan las declaraciones del principal detenido, el R1“, señaló.
Van 31 detenidos por el asesinato, todos vinculados a proceso, entre autores materiales e intelectuales, reclutadores, operadores logísticos, colaboradores de la organización criminal, así como personas que proporcionaron información o apoyo para la ejecución del ataque y el posterior encubrimiento de los responsables.

Precisó que quienes dieron la información confidencial de los movimientos del alcalde fueron Samuel “N” y una mujer que trabajaba directamente en el Ayuntamiento. Los dos fueron los enlaces con este grupo criminal para rastrear los movimientos del edil que fue asesinado en la plaza central de Uruapan.
Aunque no detalló los nombres, se trata de Samuel García Rivero y Yesenia Méndez Rodríguez. El primero fungía como director de Relaciones Públicas y Protocolo del Ayuntamiento de Uruapan y la segunda era la secretaria particular del alcalde asesinado y posteriormente continuó en el mismo puesto con la alcaldesa suplente Grecia Quiroz, viuda de Carlos Manzo.
De acuerdo con las investigaciones de la Fiscalía General de la República y la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC), difundida en medios de comunicación nacionales y michoacanos, Samuel operó como un infiltrado dentro del círculo más cercano del exalcalde.

Las autoridades confirmaron que García Rivero filtró de manera detallada la agenda, movimientos y actividades de Carlos Manzo a una célula del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) llamada «Los Rs» lo que facilitó la ejecución del homicidio en noviembre de 2025.
Las indagatorias ministeriales señalaron que actuó presuntamente por rencores personales contra el edil. Fue contactado a través de su distribuidor de droga habitual, un taxista y narcomenudista local llamado Josué Elogio «N», quien sirvió de enlace con el grupo criminal.
Reportes oficiales indicaron de manera controversial que el trato inicial con el CJNG se concretó a cambio de unas dosis de cocaína.

Méndez Rodríguez fue la otra infiltrada en el Ayuntamiento de Uruapan. Según el perfil, se desempeñaba como la secretaria particular de Carlos Manzo y, tras el homicidio, continuó en las mismas funciones con la viuda del edil y actual alcaldesa, Grecia Quiroz García.
Fue detenida por la Fiscalía General del Estado (FGE) en enero de 2026 tras descubrirse evidencia de que, al igual que Samuel García Rivero, utilizó su posición de extrema confianza para filtrar información detallada sobre la agenda y los movimientos del edil a los sicarios.
El 1 de noviembre de 2025, en la Plaza Morelos de Uruapan, Michoacán, se llevó a cabo el ataque en contra del presidente municipal Carlos Alberto Manzo Rodríguez, quien fue trasladado de emergencia a un hospital, donde murió. El adolescente que le disparó también fue asesinado por los guardaespaldas (todos detenidos) a pesar de haberlo sometido.
