Acusa a policías por detener a hija, encontrada muerta
Chilpancingo, Gro.- La señora Rocelia Morales Guerrero acudió al Servicio Médico Forense (Semefo) de Chilpancingo para llevarse a su comunidad de Ayahualtempa el cadáver de su hija que el domingo pasado fue presuntamente privada de su libertad por un grupo de policías del municipio de José Joaquín Herrera, en la región de la Montaña Baja.
La mujer salió de su pueblo la mañana del lunes a la Agencia del Ministerio Público del Fuero Común de Chilapa acompañada por una patrulla de la Policía Estatal y una ambulancia del Ayuntamiento de José Joaquín Herrera.
Doña Rocelia denunció ayer que el cadáver de su hija Delfina Ramírez Morales había sido encontrado en la comunidad de Temixco, del municipio de José Joaquín Herrera y acusó a los policías municipales de su desaparición.
Dijo que el domingo a las nueve de la mañana su hija salió de Ayahualtempa para dirigirse a Hueycantenango, cabecera del municipio de José Joaquín Herrera.
Según ella, le dijeron que a su hija la vieron por última vez en el zócalo de Hueycantenango a la una de la tarde y que un grupo de policías municipales se la llevó por la fuerza.
«La vieron (a Delfina) a la una de la tarde que ya se venía (a Ayahualtempa) y vieron que se la llevaron y fueron los policías municipales», relata en su escrito de denuncia doña Rocelia.
Personal de la Fiscalía y del Servicio Médico Forense (Semefo) acudieron al lugar y trasladaron el cadáver de la hija de Rocelia a Chilpancingo.
Luego del asesinato de la joven de 26 años de edad, Delfina Ramírez Morales, la Coordinadora Regional de Autoridades Comunitarias Pueblos Fundadores (CRAC-PF) le advirtió a los Gobiernos federal y estatal que si la Guardia Nacional, el Ejército Mexicano y la Policía Estatal no entran a Hueycantenango para contener a los integrantes del grupo criminal de «Los Ardillos», ellos van a ingresar a esta localidad a partir de mañana.
El pasado viernes, personal de la Fiscalía apoyados por perros adiestrados y drones realizaron la búsqueda, en esa zona de ese municipio, de un expolicía comunitario de la Coordinadora Regional de Autoridades Comunitarias de Pueblos Fundadores (CRAC-PF) que desapareció en diciembre del 2021.
En distintas fechas del mes de diciembre del 2021 desaparecieron Juan José Reyes Ventura y Juan Reyes, de la comunidad de Ayahualtelpa, y Marcelino Chino Mendoza, de Alcozacán.
Los tres que pertenecen a la CRAC-PF siguen sin aparecer pese a que agentes de las fuerzas federales y estatales han realizado dos búsquedas por esa zona de la Montaña en donde tiene el control el grupo delictivo de «Los Ardillos».
