Expresiones

Patrulla de papel

Enrique Castillo González

Críticas, desde una visión MILITAR, a la intentona de “controlar a los medios”

Hay dos tarjetas en la parte alta de la charola de pendientes. Una da opinión sobre el asunto aquel del esprit de corps y el impulso ese de “echarle fibra”. La otra fija la opinión MILITAR sobre el gran tema del DERECHO DE LAS AUDIENCIAS.

Ambos asuntos están tratados con la lógica militar… no castrense, no pragmática, militar. Resulta entonces.

Hoy Paul von Hindenburg aborda ambos tópicos. Decidimos, por y para ello, tratar esos por prioridades. Entonces el Mariscal escribe esto dando opinión sobre eso del Derecho de audiencias.

—No es difícil en términos epistemológicos. Pero al politizarse el tema lo complican— comenzó escribiendo quien ocupa una cabecera de la mesa. Sigamos leyendo.

—Es imposible creerle al gobierno su posición respecto de lo que algunos llaman “autorregulación” cuando la propia autoridad es juez y parte. A eso se le denomina ¡CENSURA!

No existe autonomía del órgano que pretenden sea regulador. Tratan al ciudadano como menor de edad o incapaz.

Pregunto: ¿solo el aparato gubernamental tiene la capacidad para determinar qué es verdad y qué es mentira?… (¡bien! Paul nos lleva por el tobogán de sus preguntas).

—¿El ciudadano no puede dilucidarlo por sí mismo? ¿Pretenden controlar qué piensas? O ¿tratan de evitar que pienses?— sembradas esas, siguió escribiendo.

—La “consulta pública” es un engaño, así lo muestra la historia reciente de nuestro país-. Acá Paul entra al llano pragmatismo y dice.

—Mi concepto:

INFORMACIÓN es lo que pasó y es verificable, tiene base empírica.

OPINIÓN es lo que alguien piensa sobre lo que pasó. Es por tanto un juicio de valor. No puede comprobarse, solo argumentarse.

Y sin más. Concluye…

—¡¡Que no traten de confundirnos!!—.

En esa misma charola está una tarjeta de Osman Galo Wilson, el hijo del Bucanero dejó por escrito esto refiriéndose, obvio, al mismo asunto.

—Es de suyo complicado el querer decir cuál es la verdad sobre algo.

Principalmente porque está demostrado que cada cabeza y par de ojos ven una verdad diferente por separado.

— Ahora, ¿consulta popular? Por favor —Osman también usa mayéutica, después de esa su pregunta siguió diciendo—, a la gente no le importa eso y a quienes nos importe y emitamos una opinión, sencillamente van a hacer lo que hicieron con la consulta sobre el poder judicial; mucha gente pensante habló y dijo y expuso muy buenos argumentos y…

Dijeron: bueno, ya los oímos, pero no les vamos a hacer caso. Ups. Pero es cierto.

Y aquí será igual —dice Galo W— no van a tomarlo en consideración, principalmente porque no les conviene.

Son un movimiento registrado como partido, su ideología es incongruente y la usan como les interesa.

Su poder supuestamente emana de los 35 millones de votos que recibieron y que les da la autorización para hacer lo que se les pegue la gana … aunque la gente no votó por eso —aunque su escrito estaba por sembrar un “punto final”, Osman Walo Gilson, el hijo del bucanero escribió— y digo gente, que no pueblo, porque el sujeto que inventó ese movimiento desvirtuó el concepto de pueblo y lo manipuló para sus intereses— … el último disparo suele ser el más certero.

Leídas así las opiniones de dos señores militares y recordando la sólida doctrina del método “Misión/terreno/enemigo/medios” concluyo.

No es el gobierno de la República, mucho menos es el Estado mexicano, el ente buscador del control del torrente de datos e Información para controlar la narrativa nacional ¡son aquellos de la cúpula crápula de sedicentes doctos de la INFORMACIÓN susurradores cercanos a nuestra Claudia, ¡esos son los hacedores de la nueva intentona! Ellos, los crápulas, harían sonrojar a Fouche, por cierto, también su primer nombre es “José… (Pepe).

Último patrullaje.- Guerrero. Hoy la dinámica política está en un sólido triángulo femenino. Evelyn-Esthela-Beatriz. Y ¿mañana?

Balazo al aire.- Otros datos.

Greguería.- Mensaje al señor rector de la Universidad Nacional Autónoma de México. Señor Leonardo Lomelí Vanegas, entre los corredores, rumbo a las aulas y entre los jardines del Colegio de Historia de la Facultad de Filosofía y letras (FFyL) va y viene una niña.

11 años de edad, zapatos blancos de charol, tobilleras blancas terminadas en encaje, uniforme escolar, una mochila bien llevada en la espalda… ah, con esto le será a usted más fácil, su cabello es largo y rojo encafesido. ¿Sabe, señor rector?, en septiembre ella inicia el 5to semestre de historia… se llama Sofia, y, es mi nieta. Ahora.

Su gran Mamá (de quien copió y pegó la belleza) escritora y contadora de cuentos me dice… mmm, ora, ¿11 años? tiene 23… como sea, ahí le encargo a mi niña, mi rector.

Oxímoron.- Ven allá.

Haiku.- Eres todo mi sueño.
Y tu sonrisa
quita todas las prisas.

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