Enfoque
Carlos Díaz Figueroa
Directivo universitario imprudente violentado la normativa escolar
La política innovadora de la UAGro está muy lejos de la complicidad con quienes de manera irresponsable se desvían de los objetivos. Por eso, el liderazgo del rector Javier Saldaña está basado en una dinámica de resultados concretos.
Por ello, en sesión en el Honorable Consejo Universitario se han tomado decisiones contra el abuso en extremo en algunos directivos de las unidades académicas que han ocupado la etiqueta de titular para fines particulares y familiares.
El escándalo que se rodea, particularmente en la preparatoria No. 15 de Tecoanapa, obedece a la propia irresponsabilidad del director en permitir que se utilizaran las instalaciones de la escuela para oficiar y celebrar la boda de su hijo.
Por tal razón, el rector a tiempo a través de un comunicado precisó que tal imprudencia debe ser sometida a una investigación a fondo para determinar lo que por derecho debe someterse a una sanción en el Honorable Consejo Universitario.
Y más claro y evidente no se puede descartar que la preparatoria fue utilizada como salón de fiestas, bajo la complacencia del presidente municipal Juvenal Poblete en calidad de invitado especial para oficiar la ceremonia del enlace matrimonial.
Los hechos irresponsables han generado una serie de reacciones e inconformidades ante el abuso del director de la institución, violentando la normativa escolar al ofrecer a los familiares e invitados especiales un banquete con toda la comodidad.
Y quizá esta insensatez con fines familiares y convertir las instalaciones en un salón de fiesta, obliga al propio Consejo Universitario a someter a una definitiva sanción para separar al titular de la preparatoria No 15 de cargo de director.
Predicando con el ejemplo el rector Javier Saldaña al igual que quienes integran el Honorable Consejo Universitario determinará la sanción para que no vuelva a ocurrir actos que ponga en evidencia a la educación pública innovadora de la UAGro.
Cabe aclarar que esta irresponsabilidad no deja en evidencia a los compromisos con la dinámica de resultados de la UAGro ante la imprudencia del director de tal institución, de lo que cada quien es responsable de sus propios actos.
