Expresiones

¿La recomposición del PRI en el país?

Carlos Ortiz Moreno

El Partido Revolucionario Institucional ha iniciado, por enésima ocasión, su jugada interna de contarse y saber realmente la fuerza que puede tener para las próximas jornadas comiciales. Hoy, se hizo público un esfuerzo para poder respaldarse en un programa de afiliación de militantes.

Más allá del dinero que se reciba del gobierno que regala a gotas a la gente que se dice víctima del abandono de los partidos que anteriormente eran gobierno, el tricolor lo que espera es conocer qué tanto músculo tiene para enfrentar los fregadazos que se vienen en el siguiente capítulo electoral.

Obviamente, como ellos lo hicieron cuando tenían el poder absoluto, enfrentarán la oleada gobiernista y la burla generalizada de quienes ahora levantan la mano para agarrar las migajas.

Pero también hay otros. Hay quienes se dicen priistas y nomás no dan la cara porque prefieren el confort de criticar desde sus computadores y teléfonos celulares a los priistas que sí están dando la cara recibiendo mentadas de madre por pendejadas que hicieron los que ahora se fueron a otros partidos, especialmente al que está en el poder.

Toda la estructura que tiene ahora el gobierno, a pesar de la eliminación de algunos elementos como los organismos autónomos o la modificación caprichosa de un poder judicial politizado, la hicieron los regímenes priistas pensando, según yo, en la rectificación de errores cometidos.

¿Ya nos olvidamos de la cantaleta aquella que acusaba el fraude cometido por Carlos Salinas de Gortari para ganarle a Cuauhtémoc Cárdenas Solórzano, un expriista que siempre vivió con pañales de seda por ser hijo de un general que creó entes tan corruptos como los sindicatos de Pemex?

Tras el caos en el 88, el Instituto Federal Electoral nació para darle la certeza de que el voto emitido es realmente el que se contó y en su nacimiento participaron todos los personajes que ahora están en el poder y que dijeron ser los que iban a cambiar el futuro de los mexicanos, cosa que resultó ser falsa de toda falsedad.

La historia dice que el PRI modificó tres veces su nombre y el de ahora, Morena, coincide con una cuarta transformación que se estuvo planeando y que nunca se llevó a cabo. Llegó un expriista, resentido, rencoroso, vengativo e hizo su cuarta transformación con esa añoranza de tener el poder absoluto en todos los ámbitos. Justo como lo tuvo el PRI hace 45 años. Todo el pastel era para uno solo.

¿Volvimos a las andadas? ¿Se repite la misma historia? En el libro “La vida de la razón”, el autor George Santayana, un filósofo español-estadounidense, decía que “aquellos que no pueden recordar el pasado están condenados a repetirlo”.

El impulsor de la Cuarta Transformación siempre criticó abiertamente que el uso de los programas sociales que hacía el PRI-gobierno tenía adormecido al pueblo que, según él, despertó cuando ganó la Presidencia de la República. Pero… ¿y qué se está haciendo actualmente? ¡Exactamente lo mismo!

Ya veremos cómo termina este ejercicio interno de medir fuerzas. Enfrente está el que tiene el poder y el dinero en la mano. Sabe que “el que paga, manda”. Lo aprendieron bien aquellos que estaban en el tricolor y ahora se visten de color guinda.

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