Quedó incierta la cifra de víctimas del finado “caníbal de Atizapán”
La muerte de Andrés Filomeno Mendoza Celis, alias “El caníbal de Atizapán”, dejó en la incertidumbre el número de mujeres que mató, descuartizó y enterró en 30 años cuando inició su práctica asesina. Solo le corroboraron 19 crímenes y se identificaron legalmente a nueve.
Muerto el pasado jueves a los 78 años en su celda en el penal de Tenango del Valle, por causas naturales derivadas de un cuadro de salud que incluyó hipertensión y diabetes tipo 2, Mendoza Celis había recibido ocho sentencias de condena por feminicidio y delitos vinculados a homicidio y desaparición de personas.
Filomeno contaba con una sentencia vitalicia, una condena de 92 años de prisión y seis sentencias de 55 años, las cuales le fueron dictadas entre marzo de 2022 y febrero de 2024.
Hasta el 22 de febrero de 2022, las autoridades del Estado de México habían identificado a seis de las 19 posibles víctimas que habrían sido privadas de su vida en el inmueble de Atizapán de Zaragoza, aunque él anotó el nombre de 29 presuntas víctimas en un cuaderno hallado entre sus cosas durante el cateo.
No se sabe con certeza cuántas víctimas fueron, ya que a pesar de que se hallaron entre 4 mil 300 y 4 mil 900 huesos humanos enterrados y entre las paredes de su casa, muchos de éstos estaban deteriorados por lo que los análisis de ADN podrían no ser posibles.
Se cree que pudieron ser alrededor de 29 víctimas, ya que él anotó en su libreta los nombres de sus posibles víctimas, como detalló Dilcya García, Fiscal Central de Género de la Fiscalía del Estado de México.
Hasta el momento, nadie ha reclamado el cadáver de Andrés Filomeno Mendoza Celis, conocido como el «Monstruo de Atizapán» o el «Caníbal de Atizapán».
El cuerpo del multihomicida permanece bajo el resguardo de las autoridades de la Fiscalía General de Justicia del Estado de México (FGJEM).
Las autoridades estatales han emitido un llamado para localizar a una hermana del feminicida serial con el fin de entregarle los restos. Algunos medios de comunicación señalan que la pariente vive en las afueras de la Ciudad de México, pero no ha respondido a las autoridades.
De acuerdo con la normativa legal de la Fiscalía, el cuerpo se mantendrá bajo resguardo durante un periodo determinado. Si transcurren hasta 30 días sin que ningún familiar directo acuda con la documentación requerida para reclamarlo, el cadáver del asesino será depositado en una fosa común.
