Cruzan río peligroso para ir a la escuela desde hace 13 años
Representantes de la comunidad Santa Elena, ubicada en la sierra de San Miguel Totolapan en Guerrero, pidieron la inmediata intervención de la presidente Claudia Sheinbaum Pardo y la gobernadora Evelyn Salgado Pineda para construir un puente peatonal ya que 87 alumnos de preescolar, primaria y secundaria deben atravesar a diario un brazo del Río Balsas para llegar a sus escuelas y regresar a casa.
Mediante videos, el comisario municipal Agustín Olais Varona y el maestro de la escuela primaria “Hermenegildo Galeana”, Hugo Alberto Arroyo Soriano, pidieron a Sheinbaum Pardo y a la gobernadora Evelyn Salgado Pineda que la obra se realice de manera urgente.

En entrevista telefónica, el profesor Arroyo Soriano informó que 46 estudiantes de primaria, 23 de secundaria y 18 de jardín de niños atraviesan el río a diario, con riesgo para su vida, sobre todo después de la temporada de lluvias, cuando el caudal crece.
En videos difundidos en redes sociales, los representantes de la comunidad expusieron que la problemática la tienen desde hace 13 años y los tres órdenes de gobierno han ignorado su petición de que se les construya un puente en la zona cuyo municipio es gobernado por el priista Arturo Julián Gómez.
Alumnos de prescolar, primaria y secundaria de esa comunidad tienen que cruzar un brazo del Río Balsas, montados en mulas o en los hombros de sus padres para llegar a sus escuelas.
“Lo hacen caminando, a veces descalzos, montados en mulas o burros, o cargados por sus padres. La odisea es un trayecto que realizan dos veces al día, ida y regreso. Cuando el caudal crece por lluvias intensas, las clases se suspenden hasta por dos meses, especialmente entre agosto y octubre. Ni los padres pueden cruzar, dejando a la comunidad incomunicada”.
Indicaron que los menores llegan frecuentemente con uniformes, mochilas y útiles mojados, lo que provoca resfriados y enfermedades respiratorias recurrentes.

Los habitantes y el comisario municipal Oláis Varona señalan que llevan 13 años, y según algunos testimonios locales más de 30 años en obras generales, solicitando un puente vehicular y peatonal a los tres órdenes de gobierno, sin respuesta. Cada año, los habitantes construyen puentes provisionales de madera que se los lleva la corriente.
La situación se agravó a principios de octubre del 2026, cuando las lluvias del huracán Simon derribaron el puente provisional, dejando aisladas a unas 350 familias durante tres días. En ese periodo improvisaron una tirolesa con cuerdas para pasar víveres.
