Las Cosas de la Política
¡Bomba!
Miguel Ángel Hernández Albarrán

El uso de explosivos de alto poder de destrucción, utilizados en Zacatecas, solo confirman que ya pasamos de la operación u operaciones del crimen organizado y ya entramos al terreno del terrorismo. Algunos dirán que es algo que vienen siendo explosiones domésticas, la realidad es que la total confirmación de un Narcoterrorismo como tal, por más que quieran o traten de minimizar la fuerza de la destrucción más allá de las víctimas.
Los daños a la infraestructura (construcciones y vehículos) nos dan la magnitud de dicha explosión y hasta el tipo de explosivos utilizados, mensaje con varias o muchas interpretaciones, desde quién o quiénes armaron y plantaron la o las bombas, mano calificada y bien entrenada por algún miembro de fuerzas armadas ya sea de exmiembros del ejército, la marina o de plano extranjeros desde militares desertores o mercenarios de otros países hasta la posibilidad de ya agentes terroristas como tal.
El domingo 30 de agosto por la tarde-noche estalló un coche bomba frente a las instalaciones de la policía municipal de Ojocaliente en el estado de Zacatecas, dejando al menos a 11 civiles y una policía lesionados y cuantiosos daños a la infraestructura de viviendas y de la propia comandancia, así como a vehículo y patrullas.
Hasta el momento no han dado de manera oficial el número de víctimas no mortales y de daños totales, hay conjeturas sobre los probables responsables, pero nada del posible móvil de este atentado. Este hecho nos pone en los ojos del mundo del terrorismo (sí, aunque no lo quieran aceptar), principalmente de las agencias antiterroristas de los Estados Unidos.
También se reafirma el calificativo de narcoterrorismo ya no como una justificación, sino ya como una denominación tal cual; se dice que fue un grupo delincuencia un cartel poderoso, que fue por pleito entre facciones del crimen organizado, tal vez, pero el mensaje hacia el Estado Mexicano es brutal.
Nos iremos enterando de acuerdo con la conveniencia de las autoridades y las fiscalías. Las repuestas serán en su mayoría políticas y con retórica propia muy a su estilo, habrá intervención o colaboración del lado norteamericano obviamente, ellos pasarán a ser los más interesados en saber causas, razones, técnicas y hasta el origen y elaboración de los materiales utilizados en la fabricación del explosivo.
De entrada queda claro que no fue una simple bomba artesanal (término que les gusta utilizar); esto requiere más conocimiento y preparación y ese solo se adquiere en las fuerzas militares o de plano en la actividad terrorista como tal. Como antecedente tenemos que últimamente se han decomisado explosivos e insumos para su fabricación, también hay que recordar el uso ya de drones con bombas tanto en Guerrero como en Michoacán, Jalisco y en otros estados, además de minas antipersonales que han causado varias víctimas mortales.
Existen antecedentes históricos recientes del uso de explosivos ya de manera más elaborada y hasta el uso de los llamados “coches bomba”. Recordemos el caso de Chihuahua hace algunos años, Xaltianguis en Guerrero y una camioneta que no estalló afuera de una refinería en Guanajuato solo por mencionar referencias de su uso y existencia.
Retomando el caso de Zacatecas no debemos dejar de lado el mensaje que conlleva. Si bien hasta el momento no hay aparente importancia en el lugar, el tamaño del daño nos cuenta otra cosa, ¿es un municipio pequeño?, fiesta patronal (otro ingrediente para la propaganda), ¿cuál es la razón de ser en Zacatecas?, ¿se podrá hablar también de pactos narcopolíticos?
Llama la atención la justificación del hermano del gobernador zacatecano, Ricardo Monreal, el cual dice que es “normal “ con la aseveración de que se debe al combate al crimen organizado y la pregunta es ¿normal? ¡caray! que lo diga alguien a quien también se le ha ligado a la cómplice narcopolítica ya da a quebrantar de la realidad en la que vivimos los mexicanos y lo frágil que ya es el Estado Mexicano ¿o no?
Nos hemos enterado del robo de una cantidad grande de drones al ser transportados después de ser desembarcados en el AIFA; se dice que fueron ya inhabilitados para su uso, pero poco se sabe de sus características y capacidad o para que pudieran ser utilizados.
Ha habido incautaciones de grandes cantidades de armas y municiones, unos hechos nos dan intranquilidad y muestra del poderío destructivo y de guerra que de llegar los cárteles del crimen organizado, si bien otros da la impresión de que se trabaja y combate a dichos criminales, la realidad pasa a ser otra cuando vemos que las estadísticas de víctimas mortales aunque las manejen como “desaparecidos “ y hasta manipulen su propia numeralia, lo político y oficial parece cuento de hadas y mientras tanto México está sobre una… ¡Bomba!
