Irán va por cables submarinos en Ormuz con nuevas tarifas
TEHERÁN, Irán, 19 de mayo de 2026.- Irán elevó la presión regional y tecnológica al discutir nuevas tarifas y restricciones para cables submarinos instalados en el Estrecho de Ormuz, una de las rutas marítimas y digitales más estratégicas del mundo.
De acuerdo con reportes difundidos por medios vinculados a la Guardia Revolucionaria Islámica, legisladores iraníes debatieron recientemente un proyecto relacionado con infraestructura digital submarina que conecta países del golfo Pérsico con Europa y Asia.
La propuesta contempla el cobro obligatorio de tarifas a empresas vinculadas con cables submarinos de telecomunicaciones instalados bajo el estrecho, además de posibles licencias de operación y nuevas restricciones para trabajos de mantenimiento y reparación.
Irán busca regular infraestructura digital estratégica
El portavoz militar iraní, Ebrahim Zolfaghari, publicó mensajes relacionados con la iniciativa en la red social X.
“Impondremos tarifas a los cables de internet”, declaró el funcionario durante la última semana.
Medios estatales iraníes señalaron que las medidas podrían impactar indirectamente a gigantes tecnológicos estadounidenses como Google, Microsoft, Meta y Amazon, debido a su dependencia de redes internacionales de conectividad y servicios en la nube.
El estrecho de Ormuz es clave para internet y energía
El estrecho de Ormuz no solo concentra una parte relevante del comercio energético mundial, sino que también funciona como corredor crítico para infraestructura global de telecomunicaciones.
Los cables submarinos instalados en la región permiten conexiones digitales entre Europa, Asia y Medio Oriente, además de soportar operaciones bancarias, centros de datos, servicios en la nube y tráfico internacional de internet.
Especialistas advierten que cualquier restricción o tensión sobre esta infraestructura podría afectar costos operativos y estabilidad en comunicaciones internacionales.
Sanciones de EU complican posible aplicación
Pese a las amenazas difundidas por medios iraníes, expertos consideran incierta la capacidad real de Teherán para implementar formalmente este esquema de cobros.
Las sanciones impuestas por Estados Unidos contra Irán prohíben pagos directos y múltiples transacciones financieras con entidades iraníes, lo que dificultaría legalmente que compañías tecnológicas internacionales realicen pagos relacionados con licencias o tarifas.
Analistas consideran que las declaraciones forman parte de una estrategia política de presión regional en medio de las tensiones geopolíticas relacionadas con Medio Oriente y el control del estrecho de Ormuz.
Hasta el momento, ninguna de las empresas tecnológicas mencionadas ha emitido comentarios públicos sobre posibles impactos o medidas preventivas.
