Tianguis de medio siglo, esperanza de supervivencia
* Entre sombras el discurso federal en la inauguración
* ¡Con el PRI no pasaba esto!, grito desde las penumbras
* Claudia Sheinbaum Pardo, la ausencia del festejo
* Acapulco Diamante no se ha recuperado totalmente
Carlos Ortiz Moreno
A 50 años, el Tianguis Turístico se ha convertido en el discurso más esperanzador del gobierno en sus tres niveles para este destino de playa que sigue exhibiendo carencias y ruinas en algunos sitios dos años y medio después de los huracanes Otis y John. Un apagón de casi 20 minutos corroboró que el puerto presenta problemas en infraestructura eléctrica desde los meteoros… y nadie lo arregla.
Tras el desorden, causado por una pésima coordinación de los responsables de informar por dónde había que entrar al Centro de Convenciones y Exposiciones de Mundo Imperial, Las Mañanitas rompieron ese silencio sepulcral con las notas de la Orquesta Filarmónica de Acapulco, creada en tiempos del exgobernador Ángel Aguirre Rivero (hoy desconocido como aliado del nacimiento de Morena), tras sustituir al defenestrado Rubén Figueroa Alcocer.
Y los músicos de la Filarmónica se siguieron con temas emblemáticos de Guerrero: Por los caminos del sur, Ometepec y el tema musical impactante de aquel promocional turístico de Guerrero, surgido en el gobierno priista de Enrique Peña Nieto, donde el golpeteo del tambor se mezcla con cuerdas y música de viento.
Para cuando llegaron las autoridades, surgieron dos niveles de aprobación y rechazo público: el aplausómetro y el abucheómetro. El aplausómetro se lo llevaron la gobernadora Evelyn Salgado Pineda; la titular de la Secretaría de Turismo, Josefina Rodríguez Zamora y, para asombrarse, el secretario de turismo de Guerrero, Simón Quiñones Orozco. El segundo nivel, el del abucheómetro, sin lugar a duda se lo llevaron la alcaldesa acapulqueña Abelina López Rodríguez y la gobernadora de Veracruz, Rocío Nahle García, así en ese orden.
Todos los demás, incluyendo a la representante presidencial y secretaria de Gobernación, Rosa Icela Rodríguez Velázquez, pasaron por el arco de la indiferencia del aplauso del público que abarrotó los casi dos mil asientos para la ocasión que se suponía sería especial… pero…
Cuando Angelina Martínez Pérez, representante del turismo comunitario, leía su intervención, ocurrió lo que jamás pasó en el viejo Centro de Convenciones de Acapulco —convertido a fuerzas en hospital de tercer nivel— en aquellas ceremonias de inauguración del histórico teatro “Juan Ruiz de Alarcón”: un apagón.
La oscuridad frenó, por casi 20 minutos, los discursos. Nadie informó qué estaba pasando… y las personalidades que sentadas en el presídium como autoridades solamente se regresaban a ver unos a otros mientras los abucheos y gritos se soltaron por doquier.
La Sinfónica intervino para calmar los ánimos… Por los caminos del sur resonó con ganas, desde el foso frente al presidiumn. Otros más comenzaron a lanzar vivas a los estados participantes en esta edición del medio siglo de encanto para Acapulco.
—¡Viva Hidalgo! ¡Viva Querétaro! ¡Viva Guanajuato! ¡Viva Jalisco!
Y entre penumbras, ahogado por la música de la OFA, se alcanzó a escuchar:
—¡Con el PRI no pasaba esto!
Y las carcajadas y risotadas surgieron… pero callaron luego…
Entonces se tomó la determinación de seguir con el programa.
Tocó el turno de Antonio Cosío Pando, director del Consejo Nacional Empresarial Turístico (CNET), el máximo órgano de representación del sector turístico privado en México, apoyado por una auxiliar con la lámpara de su celular.
La representante de Claudia Sheinbaum quiso hacer gracia con su perorata:
—¡les digo que ya tenemos que contarles algo a nuestros nietos! ¡que se fue la luz en Mundo Imperial! Algo para que sea distinta la ceremonia: el Tianguis a oscuras… ¡a media luz!
Y en su script mencionó “el apoyo invaluable” de Claudia Sheinbaum Pardo, la presidente o presidenta de México… pero no detalló su ausencia en un evento que suponía una importancia histórica para el sector turístico. Se dedicó a dar puros canicazos, dijera el poeta de Costa Grande Jorge Laurel Contreras, a la gobernadora y a la secretaria de turismo.
Justo leía con el apoyo del IPhone y la luz de lámpara de mano cuando retornó la brillantez de los focos electrificados.
—¡Oh! Ya me había emocionado con esta anécdota a media luz, de lo romántico, ¿verdad?
Cerró el evento, la titular de Sectur que narró cifras que se esperan con el evento del cincuentenario.
Según las mismas autoridades del sector, el Tianguis Turístico en Acapulco (especialmente la edición de medio siglo que arrancó en estos momentos) aportará una importante inyección económica estimada en más de mil 150 millones de pesos, impulsando la recuperación, atrayendo a miles de expositores, consolidando la reestructuración de la infraestructura local y posicionando al puerto como un líder turístico resiliente a nivel internacional.
Entre los principales aportes se encuentra el impacto económico y reactivación ya que se esperan miles de citas de negocios y una alta ocupación hotelera que beneficia al sector servicios, proyectando una derrama económica superior a los mil millones de pesos.
Sectur, en sus tres niveles, mantiene la esperanza de que este evento, el del medio siglo, ha sido fundamental para acelerar la mejora de la infraestructura turística, hotelera y urbana del puerto, demostrando la capacidad de recuperación de Acapulco.
La narrativa indica que con ello se posiciona nuevamente a Acapulco como «Hogar del Sol» y epicentro de la hospitalidad mexicana, atrayendo turismo y operadores internacionales. Se introduce, por primera vez, un pabellón de turismo comunitario para comercializar experiencias locales y se incluyen foros de inversión con una cartera superior a los 30 mil millones de dólares… hacia 2030.
Además, se ha insisto hasta el cansancio, el Tianguis Turístico que nació en Acapulco en 1975 reafirma el papel del puerto como el origen y sede emblemática de este magno evento de la industria turística mexicana.
La crítica periodística volvió a insistir en los sitios mediáticos que tendrían que estar tanto la alcaldesa de Acapulco como sus homólogos de Taxco de Alarcón y Zihuatanejo de Azueta, los tres destinos turísticos impulsores de una actividad económica pura y auténtica.
Fueron más importantes, el director de Fonatur y otros personajes más relacionados con el dinero, que los presidentes municipales. Ni modo. La cortesía política se ha perdido desde hace un buen rato.
