Acapulco

Debe orientar Acapulco rediseño integral para reducir riesgos

A casi tres años del impacto del huracán Otis, categoría 5, y de las inundaciones provocadas posteriormente por el ciclón tropical John, especialistas consideran que Acapulco debe dejar atrás una etapa enfocada únicamente en recuperar lo perdido y avanzar hacia un rediseño integral que permita reducir riesgos y fortalecer su economía.

Augusto Suárez Ortega, excoordinador del Comité de Desarrollo Urbano y Turismo del Colegio de Ingenieros Civiles de México (CICM), señaló que, aunque las principales zonas turísticas y hoteleras reportan una recuperación de hasta 90 por ciento, el reto del puerto es construir una infraestructura más resistente ante futuros fenómenos hidrometeorológicos.

Explicó que la principal actividad económica de Acapulco, el turismo, ha logrado estabilizarse, apoyada por la recuperación de la iniciativa privada y programas federales como «Acapulco se transforma contigo», con avances en zonas como la costera Miguel Alemán, Zona Diamante y el área del anfiteatro.

«También se han restablecido servicios vitales, vialidades y la conectividad hacia el aeropuerto, además de mejorar el mobiliario urbano con la instalación de señalamientos diseñados para resistir ráfagas de viento y el replanteamiento de palmeras en las zonas costeras», indicó.

Sin embargo, el especialista advirtió que la vulnerabilidad ante fenómenos naturales continúa como uno de los principales desafíos del puerto. Señaló que el crecimiento de zonas como Diamante y Puerto Marqués, junto con las modificaciones a los cauces naturales, han incrementado los riesgos de inundaciones durante la temporada de lluvias.

Por ello, consideró necesario avanzar en obras hidráulicas como el desazolve y rectificación del Río de la Sabana, con el objetivo de evitar que las corrientes afecten infraestructura y provoquen desbordamientos hacia zonas habitacionales como Ciudad Renacimiento y Emiliano Zapata.

Asimismo, planteó la necesidad de construir un sistema de diques o conexiones controladas con el mar en zonas como Barra Vieja y Revolcadero para regular los niveles de la laguna de Tres Palos, que pueden aumentar más de un metro y medio durante las tormentas.

Además de fortalecer su infraestructura, Suárez Ortega señaló que Acapulco requiere diversificar su oferta turística para generar nuevas fuentes de ingreso. Entre las alternativas mencionó actividades de turismo náutico, aventura y ecoturismo, como pesca deportiva, acuacultura controlada, avistamiento de aves migratorias y parques temáticos.

Añadió que también es necesario contar con una nueva posición de atraque para recibir cruceros internacionales y recuperar el atractivo de la zona antigua del puerto mediante inversiones públicas y privadas.

Finalmente señaló que, aunque la infraestructura y los nuevos productos turísticos pueden impulsar una nueva etapa para Acapulco, la inseguridad permanece como uno de los principales obstáculos para consolidar su crecimiento. Información periódico Reforma.

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