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Ejecutaron al asesino; recibirían 2 mdp; otro escolta, prófugo

El asesino del alcalde de Uruapan, Carlos Alberto Manzo Rodríguez, fue ejecutado luego de que estaba sometido y esposado; los escoltas —la primera línea de protección— impidieron que el atacante fuera atendido para dejarlo morir; los policías municipales recibirían 2 millones de pesos como pago por el servicio y un octavo escolta se encuentra prófugo.

Durante la audiencia inicial en contra de Jorge Armando Gómez, alias “El licenciado” y/o “El contador”, y los siete elementos de la policía municipal de Uruapan (seis hombres y una mujer) se conoció la mecánica del crimen realizado el pasado 1 de noviembre en la plaza central de Uruapan durante el festejo por el Día de Muertos.

De acuerdo con la Agencia de Investigación Criminal, Víctor Manuel Ubaldo Vidales, el joven de 17 años reclutado como sicario por el Cartel Jalisco Nueva Generación, fue ejecutado cuando ya estaba sometido, esposado y desarmado. El que cometió la ejecución extrajudicial fue Demetrio «N», quien fungía como director de la Policía Municipal.

El primer círculo estaba integrado por ocho elementos, uno de los cuales se encuentra prófugo, y según la mecánica reconstruida por peritos expuesta en la audiencia, Víctor Manuel se acercó entre la multitud durante el Festival de las Velas.

Primero hirió a un civil identificado como Félix, quien se tomaba una fotografía con el alcalde, luego disparó seis veces contra Manzo.

Conforme a videos y peritajes, el menor soltó el arma. Tras un forcejeo, Demetrio «N» tomó la pistola del suelo y la accionó directamente contra el tirador, que ya no representaba ninguna amenaza, según establecieron los expertos forenses.

Aunque el exmando policial declaró de manera inicial que disparó a «metro y medio» de distancia, los estudios balísticos lo contradijeron.

La reconstrucción de hechos también incorporó el testimonio de un paramédico, quien afirmó que los escoltas impidieron atender al adolescente herido y que sólo pudo revisarlo cuando intervino la Guardia Nacional, pero el joven ya había muerto.

El homicida pudo haber sido entregado a autoridades ministeriales, pues lo tenían detenido.

«Se está investigando por qué el abatimiento en el lugar del homicida; porque al homicida lo detienen y momentos después hay un forcejeo, y hay un solo disparo que abate al homicida», reveló en conferencia de prensa Ramírez Bedolla días después del hecho.

El ejecutor de Manzo vulneró la seguridad perimetral de 14 elementos de la Guardia Nacional (GN), burló a los 8 escoltas del alcalde y logró asesinarlo durante un evento del Día de Muertos, en plena plaza pública.

Tras atacar al Edil, intentó correr, pero fue detenido de inmediato, y entre golpes y gritos surgió un disparo que lo mató.

Un video viralizado en redes registró cómo al momento que era atendido Manzo por paramédicos que pretendían revivirlo, a unos metros su ejecutor estaba en el piso con varias personas que lo rodeaban e insultaban.

Minutos antes de morir tras haber asesinado al primer edil de Uruapan, el atacante recibió el reclamo: «¿Quién te mandó?… hijo de tu puta madre».

La ejecución de Víctor Manuel ocurre en el mismo contexto en que las autoridades revelaron la existencia de un infiltrado en el círculo cercano de Manzo, que filtraba en tiempo real su ubicación al grupo criminal que planeó el atentado a través de mensajes cifrados en Threema.

La Fiscalía estatal prepara más imputaciones para la próxima audiencia en los juzgados federales, en el penal del Altiplano, donde permanece recluido Jorge Armando «N», alias «El Licenciado», presunto autor intelectual del crimen.

Por el caso, también siete guardias de Manzo fueron detenidos por omisión deliberada y ejecución extrajudicial.

Círculo cercano pasaba información confidencial

Además de haber planeado el ataque a través de mensajes de texto, los presuntos agresores también habrían recibido información de una persona que se encontraba en el círculo cercano del exedil y que les daba detalles de sus actividades.

Durante los alegatos también se confirmó que el crimen fue ejecutado por líderes y personajes cruciales dentro del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), al tiempo que se ofreció un pago de 2 millones de pesos para realizar el ataque.

Luego de que la defensa solicitó la duplicidad del término constitucional por 144 horas, el juez de control, Luis Fernando Díaz Parra les dictó la medida cautelar de prisión preventiva tanto a los siete escoltas como a “El Licenciado”.

La próxima audiencia se llevará a cabo el miércoles 26 de noviembre, en la que el juez determinará si son vinculados a proceso.

En tanto, los acusados desistieron de realizar alguna declaración.

El gobernador de Michoacán, Alfredo Ramírez Bedolla, informó que uno de los escoltas de Manzo permanece prófugo de la justicia, por lo que se espera que en los próximos días sea detenido.

Fue durante una entrevista con medios que el mandatario estatal reveló que falta un escolta por ser detenido, con lo que serían un total de ocho vinculados con el caso.

Los actos de investigación permitieron a las autoridades determinar que los escoltas del exalcalde habrían llevado a cabo actos de omisión durante sus funciones de protección, por lo que veinte días después del asesinato se ejecutó su orden de aprehensión por el delito de homicidio calificado, en comisión por omisión.

Además, las autoridades federales identificaron a Ramón Álvarez Ayala, alias “R1″, como el presunto autor intelectual del asesinato de Carlos Manzo, quien se desempeña como uno de los líderes de mayor jerarquía dentro del CJNG.

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