Expresiones

Atrás de la raya

Heliodoro Cerros Flores

  • “Crónica de una muerte anunciada” / Gabriel García Márquez

«Crónica de una muerte anunciada» se refiere a una novela corta de ficción escrita por Gabriel García Márquez, publicada en 1981. La obra está inspirada en un crimen real ocurrido en Colombia. La historia se reconstruye de manera polifónica, casi como una investigación, para explicar cómo todo el pueblo sabía que Santiago Nasar iba a ser asesinado, pero nadie pudo o quiso evitarlo.

Como el personaje principal de la novela “Crónica de una Muerte Anunciada” Santiago Nasar, el alcalde de Uruapan, Michoacán, Carlos Manzo Rodríguez, había anunciado que ya había sido amenazado de muerte por el grupo del narcotráfico de las cuatro letras que tiene azolada a esa entidad federativa.

¿USTED SE ENTERÓ DE LA MUERTE DEL ALCALDE, CARLOS MANZO RODRÍGUEZ?

Seguramente que sí. La muerte de Carlos Manzo Rodríguez trascendió las fronteras de México porque desde que asumió el cargo, el 01 de septiembre del 2024, el funcionario municipal advirtió que su vida corría peligro, que él y su familia estaban amenazados de muerte por su posición de combatir de manera frontal a los grupos del narcotráfico que azotan a Uruapan y al estado de Michoacán, por lo cual solicitó el apoyo de las autoridades federales.

Pero ¿por qué traemos a colación la muerte del presidente municipal de Uruapan, Michoacán? Bueno, para recordar que la ejecución criminal de Carlos Manzo Rodríguez, ocurrida la tarde noche del pasado sábado 01 de noviembre, se suma a la larga lista de personajes políticos y de la sociedad civil que han caído abatidos –ejecutados- a balazos por presuntos sicarios del crimen organizado.

Entre ellos, 10 alcaldes que han sido asesinados durante el periodo de gobierno de la presidenta, Claudia Sheinbaum Pardo, entre los que se cuentan 3 presidentes municipales de Guerrero.

Personajes que han dejado huella y que con su muerte se ha lastimado de manera sensible a la sociedad, como ocurrió con el crimen del candidato a la presidencia de la República, Luis Donaldo Colosio Murrieta, que fue asesinado el 23 de marzo de 1994 en Tijuana, Baja California.

El exgobernador de Guerrero, José Francisco Ruiz Massieu, fue asesinado el 28 de septiembre de 1994 en la Ciudad de México, apenas 7 meses después de la muerte de su amigo y correligionario, Luis Donaldo Colosio Murrieta.

De los crímenes que le han dolido profundamente a la sociedad, también se encuentran los más recientes: a una semana de haber rendido protesta como alcalde de Chilpancingo, fue privado de la vida, de manera alevosa y cobarde, el domingo 2 de noviembre de 2024, Alejandro Arcos Catalán. Antes, el 3 de octubre fue privado de la vida el secretario general del Ayuntamiento, Francisco Gonzalo Tapia Rodríguez y el 30 de septiembre fue asesinado quien sería secretario de Seguridad Pública, del mismo Ayuntamiento, Ulises Hernández Martínez.

A finales del mismo año, 2024, la noche del martes, del 24 de diciembre, fueron acribillados a tiros, privados de la vida, el presidente del Patronato de la Feria de Navidad y Año Nuevo de Chilpancingo, Martín Roberto Ramírez Ruíz, y el subcoordinador de logística, José Nava Vidal, lo que provocó la suspensión de dicha festividad.
Con estos hechos, se prueba también que la inseguridad y la violencia tiene rebasadas a las autoridades de los diferentes niveles de gobierno, que no se cuenta con estrategias para combatir y reducir este flagelo que está afectando severamente a la sociedad.

Porque, si se analiza, todos los personajes mencionados, con excepción de Alejandro Arcos catalán, han sido acribillados, ejecutados ante la presencia de decenas o cientos de personas, a pesar de que supuestamente estaban siendo resguardados por elementos de diferentes corporaciones policiacas.

El caso del alcalde de Uruapan, Michoacán, Carlos Manzo Rodríguez, se ve envuelto en el desdén y el desinterés que mostraron las autoridades federales al llamado de auxilio que les plateaban todos los días para blindar la seguridad de los habitantes del municipio, y del edil y su familia, con el envío de suficientes elementos del Ejército, la Marina y la Guardia Nacional, lo que no ocurrió. Los llamados de auxilio encontraron oídos sordos.

Ya muerto el edil Carlos Manzo Rodríguez, aseguran desde la federación que sí se mandaron suficientes elementos policiacos para su protección, lo que, se ha probado, es una soberana mentira.

Y los resultados de esta supuesta protección federal, están a la vista: el alcalde Carlos Manzo Rodríguez fue ejecutado por las balas asesinas del crimen organizado…

Veremos.

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