Analizan fallas geológicas causantes de microsismos en CDMX
Autoridades capitalinas, en conjunto con académicos, analizan las dos fallas geológicas denominadas Barranca del Muerto y Mixcoac —que han provocado microsismos en el poniente de la Ciudad de México— por medio de la colocación de nuevos sismógrafos y la exploración del subsuelo para entenderlas mejor.
Darío Emmanuel Solano Rojas, profesor e investigador de la Facultad de Ingeniería de la UNAM, explicó que para identificar de manera más precisa cuáles son los segmentos de las fallas que están en movimiento es necesaria más instrumentación.
Esto responde a la instalación de 15 sismógrafos en esta zona en los últimos meses, de acuerdo con el Primer Informe de Gobierno de la administración de Clara Brugada.
“Había ya de por sí estaciones, pero para lo pequeñas que son en términos geológicos y para los desplazamientos tan pequeños que se están experimentando en la zona, no alcanza la instrumentación actual.
“Ha habido varios esfuerzos por parte del gobierno, en conjunción con la academia —otros grupos de investigación— que no es precisamente el nuestro, pero que se van sumando diferentes sinergias de trabajo”, indicó.
Desde el Centro de Ingeniería Avanzada de la UNAM, Solano Rojas explicó que se han hecho exploraciones del subsuelo para tratar de entender cuál es la geometría de estas fallas.
“En nuestro trabajo nos basamos en observaciones de satélite, en observaciones de estaciones sismológicas preexistentes y en modelado numérico para decir ‘a ver, si están estas condiciones del terreno, ¿cómo tendría que haberse comportado la falla en el subsuelo para que nosotros veamos estos movimientos de la superficie, estos desplazamientos?’”, comentó.
Estos estudios, complementados con más instrumentación y fuentes de información —como son los sismógrafos— pueden ayudar a afinar el entendimiento de las fallas.
A más de dos años de los microsismos registrados en 2023 en el poniente de la Ciudad de México, y que causaron temor entre la población, el investigador dijo que las fallas Barranca del Muerto y Mixcoac son casi paralelas, con una longitud de 3.5 o 4 kilómetros, cuyo segmento activo se localiza hacia el poniente de ambas, y fueron nombradas así por su cercanía con las colonias y estaciones del transporte público que se encuentran en la zona.
Señaló que estas fallas comenzaron a tener actividad en mayo y diciembre de 2023, con dos eventos grandes que fueron perceptibles para la población. Sin embargo, desde febrero de ese año se habían registrado eventos de menor magnitud, imperceptibles en la superficie.
Aunque los microsismos en el poniente podrían parecer algo nuevo, el profesor comentó que en realidad hay estudios de esta zona de la década de los 80 y de 2019, fechas en las que hubo secuencias sísmicas y eventos que se sintieron “bastante fuerte” en este punto de la capital, aunque en ese entonces las redes sociales no estaban tan activas como lo están actualmente, lo que puede influir en la percepción que tiene la población de este tipo de eventos.
