“Agitar aguas o provocar problemas, no hace buen gobierno”: Astudillo
- * El gobierno no es partido político, fracción ni patrimonio de nadie
- * Entregamos un estado con gobernabilidad, distinto al recibido
- * Hay que buscar acuerdos, soluciones y diálogo permanente
- * Será más difícil gobernar sin promover concordia y compromiso da demandas sociales
Chilpancingo, Gro.- Al insistir que entregará un estado con gobernabilidad, Héctor Astudillo Flores deseó que la próxima administración obtenga los apoyos federales necesarios para que ofrezca respuestas a las demandas en Guerrero, sostuvo que el gobierno no es partido político, fracción ni patrimonio de nadie y se deben buscar acuerdos, soluciones y diálogo permanente.
Al emitir el mensaje político de su sexto y último informe de trabajo, el gobernador de Guerrero atajó que gobernar es el oficio de la tolerancia y la inclusión. Sin etiquetar a alguien en especial, señaló que no se llega a buen puerto agitando las aguas, provocando o buscando las tempestades.
“Es indispensable gobernar para todos, lo cual no significa entregar el gobierno a todos, pues esto conduciría a tal dispersión que el poder constitucional se disolvería en la anarquía. Consecuentemente, debe buscar acuerdo en el desacuerdo, solución en el conflicto y diálogo permanente con la disidencia”.

Refirió que, si ya es difícil gobernar una entidad pobre como Guerrero con disposición a la rebeldía y a veces sin claridad en el futuro, será más difícil gobernar sin espíritu de promover la concordia y el compromiso de atender las demandas sociales. Hay que sumar las embestidas de la naturaleza como huracanes y sismos; y por supuesto siempre pensar en crear las condiciones de bienestar para el pueblo.
Ante miembros de su gabinete y contados invitados que acudieron a la Casa Guerrero (amenazada en convertirla en hospital), Astudillo Flores puntualizó que una prueba de la gobernabilidad alcanzada ha sido la celebración de elecciones pacíficas en la entidad.
“En el proceso electoral los partidos presentaron candidatos, expresaron sus propuestas y los ciudadanos de Guerrero decidieron con su voto. Esta ha sido la elección más amplia y numerosa de la que se tenga memoria en la vida política de Guerrero. La participación ciudadana fue ejemplar. Se instalaron 4 mil 840 casillas en las que participaron como funcionarios más de 33 mil 800 personas”.
En el cuerpo del mensaje político, Astudillo Flores reconoció el apoyo del presidente Andrés Manuel López Obrador y su disposición de escuchar a Guerrero siempre que lo visita, especialmente a la gente más necesitada. En sus 14 visitas que ha realizado a Guerrero así lo ha demostrado.
En ese sentido, el gobernador priista subrayó que con el presidente de la República ha mantenido relaciones institucionales y de mutuo respeto, necesarias para el desarrollo del estado.
“Entregaré una administración en marcha por lo cual el próximo gobierno dispondrá de mayores capacidades de operación y acción política. No obstante, con responsabilidad, debo referir que enfrentará una severa escasez de recursos y una demanda que no puede desatenderse, como es la continuación de la atención al COVID-19 y sus secuelas”.
En un rosario de quejas, Astudillo Flores dijo que en 2020 la emergencia sanitaria ocasionada por el COVID-19 se tradujo en una caída drástica de la actividad económica del país en más de un 8.2% y del 38.7% de los ingresos petroleros que afectaron la recaudación de ingresos presupuestarios federales, la Recaudación Federal Participable y los Recursos Federalizados destinados a las entidades del país.
Una menor recaudación federal afectó a las finanzas del Estado: sólo la recaudación de ingresos de gestión cayó un 21% (392 millones de pesos) esto es lo que le llamamos ingresos propios estatales y las participaciones federales en más de un 8.5% (mil 817.17 millones de pesos), respecto a lo programado.
En 2021 este escenario se ha complicado aún más. Las reducciones Lamentablemente han continuado Hemos tenido saldos a cargo de las participaciones por más mil 292.3 millones de pesos y se espera al cierre de este ejercicio, que asciendan a más de mil 800 millones de pesos.
“Para agravar la situación, en este año ya no se ha contado con el Fondo de Estabilización de los Ingresos de las Entidades Federativas conocido como FEIEF, que compensaba la disminución de los ingresos con un apoyo especial para compensar la pérdida de participaciones federales”.
Empero, en otra parte de su informe dijo que entregaba un gobierno menos endeudado del que recibió y sintetizó que en seis años se disminuyó la deuda pública estatal que era de más de 2 mil 300 millones de pesos y se bajó a mil 348 millones de pesos que es un 43 por ciento de disminución.
En representación del presidente Andrés Manuel López Obrador, acudió al sexto y último informe de gobierno el secretario de Agricultura y Desarrollo Rural, Víctor Manuel Villalobos Arámbula.
