Pelean cárteles control de Acapulco; arriban militares a impedirlo
La pugna entre grupos delictivos que buscan el control de Acapulco ha causado más de una docena de asesinatos desde el inicio de la semana y las calles de colonias y poblados rurales se han convertido en sitios donde abandonan cuerpos descuartizados, cabezas cercenadas y desolladas, así como narcomensajes amenazadores.
Para paliar la cruenta batalla por el dominio delictivo, la Secretaría de la Defensa Nacional exhibió a los medios de comunicación este jueves el arribo de 180 efectivos del Ejército a Acapulco para reforzar la seguridad en las colonias de mayor índice delictivo y para acortar el número de homicidios vinculados a la delincuencia organizada.

El ejecutómetro inició con el hallazgo de un hombre asesinado a balazos cuyo cadáver fue localizado en el interior de un canal pluvial en la colonia Miguel Hidalgo, en la zona suburbana de Acapulco. Vecinos de dicha colonia reportaron que por la escuela secundaria técnica número 153 se habían escuchado detonaciones de arma de fuego y había un hombre herido.
El hombre fue herido de bala y era perseguido por sus agresores. Al pretender huir de sus agresores, cayó al canal pluvial donde finalmente murió.

Datos de servicios periciales indican que se trataba de un hombre sin playera con varios tatuajes en el pecho, pantalón azul y tenis quien fue encontrado recostado sobre unas piedras sin signos vitales y con heridas visibles en el cuerpo.
Más adelante, los cuerpos embolsados de cuatro hombres fueron localizados en la batea de una camioneta abandonada en la colonia Fidel Velázquez. El lunes por la noche, autoridades de seguridad pública fueron alertadas que de una unidad automotriz estacionada escurría mucha sangre por lo que se presumió la existencia de cadáveres.

Con estas cuatro personas localizadas la noche del lunes ya sumaban seis abandonadas de la misma manera, sin cabeza.
En otro caso de violencia, un hombre fue asesinado a balazos en pleno centro de la ciudad, en el barrio de La Guinea, frente a las instalaciones del Hotel Rocío, ubicado en la calle Alejandro Gómez Maganda.

Según los reportes policiales, hombres desconocidos atacaron a balazos a dos personas quienes corrieron a resguardarse a citada hospedería. Uno de ellos murió de manera inmediata y otro más quedó herido, quien se trasladó por sus propios medios a un hospital para recibir atención médica.
Pasado el mediodía del martes, en San Isidro Gallinero —comunidad rural de Acapulcos— había el cadáver descuartizado de un hombre sin cabeza. Los restos estaban sobre tres cartulinas de color verde fosforescente donde se leían amenazas contra un grupo delictivo.

La tarde de ese mismo día, fue reportado el hallazgo de una cabeza en el estacionamiento del Mercado Central de Acapulco. La extremidad, puesta encima de una hielera blanca, estaba en su mayor parte desollada y portaba unos lentes oscuros y se presumió que era parte del cuerpo descuartizado encontrado horas antes.
El miércoles, una familia que habita en la comunidad La Venta, en Acapulco, fue atacada a balazos por hombres armados. Resultaron heridos una mujer y dos menores.

En otro hecho de ese mismo día, un hombre y una mujer fueron hallados muertos por torniquete en el cuello y con visibles huellas de tortura. Los cuerpos estaban en una vivienda ubicada en la parte alta de la colonia Las Cruces, en la zona suburbana de Acapulco.
El hombre tenía alrededor de 34 años, vestía short y playera color negro con llevaba sandalias blancas, quedó tendido boca abajo; mientras que la mujer tenía 23 años, ambos tenían huellas de tortura en el cuerpo.

En otra colonia popular de Acapulco, la Lucio Cabañas, por la noche se reportó otro hallazgo de un cuerpo descuartizado de un hombre. El cuerpo destazado estaba cerca del campamento de la Guardia Nacional quienes no detectaron el momento en que abandonaban los restos humanos. El cadáver fue decapitado y también le sacaron los ojos.
Este jueves un vendedor ambulante fue asesinado en pleno centro de la ciudad de Acapulco cuando dos hombres en motocicleta se le acercaron y le dispararon balazos en varias ocasiones. Los cuerpos de seguridad, como siempre, acordonaron la zona para que nadie se acercara el muerto y tras levantarlo, todos se retiraron.

Este jueves, la Sedena difundió que un grupo de militares habían arribado al puerto de Acapulco para reforzar acciones de seguridad pública. Procedentes del estado de Oaxaca, el grupo militar llegó con dos jefes, ocho oficiales y alrededor de 170 elementos de tropa.
El teniente coronel de infantería Franco Rodrigo Juárez Magaña informó, en declaraciones a reporteros, del arribo de los elementos militares que se sumarán a las labores de seguridad pública en Acapulco.
Realizarían recorridos preventivos en las colonias de mayor índice delictivo como las colonias Progreso, Zapata y Renacimiento. También estarán en lugares de mayor afluencia como la zona turística, centro comerciales y parques.

Apenas el pasado 12 de junio, el encargado de despacho de la Secretaría de Seguridad Pública (SSP) de Acapulco, Luis Enrique Vázquez Rodríguez, renunció al cargo y se filtró a los medios de comunicación que se integraría al equipo de transición en el área de seguridad y justicia del próximo gobierno federal que encabezará la morenista Claudia Sheinbaum Pardo.
La renuncia, criticada entre los pasillos policíacos, se regostró en uno de los momentos más elevados de violencia en Acapulco.

Reportes de medios de comunicación indican que en el mes de mayo se vivieron por lo menos dos jornadas de violencia. En un día, unas 12 personas asesinadas y, en otro día, cayeron diez más. El domingo 9 de junio, en el zócalo del puerto, lanzaron un artefacto explosivo contra la gente que estaba en un espectáculo de payasos. El ataque dejó nueve personas heridas, entre ellas una bebé, según autoridades.
Dos días después, el reporte al 911, alertó la presencia de una hielera de unicel con una cabeza encima. La extremidad tenía en su boca genitales y una cartulina donde se indicaba que se trataba de quien había arrojado el artefacto explosivo contra gente inocente y que se iniciaría «la limpia de Acapulco».

