Muere normalista en enfrentamiento con policías estatales
Tras marcarle el alto a dos tripulantes de un vehículo con reporte de robo, elementos de la policía estatal fueron atacados a balazos por lo que al repeler la agresión hirieron a uno, quien falleció más tarde cuando recibía atención médica, y otro más fue detenido, siendo asegurada un arma corta y bolsas con residuos que probable droga. Los dos tripulantes resultaron ser estudiantes de la escuela normal rural “Raúl Isidro Burgos” de Ayotzinapa.
En un comunicado inmediato, la Secretaría de Seguridad Pública informó que la noche de este jueves se recibió un reporte vía 911 sobre una alerta en el arco del Registro Público de Vehículos (Repuve) de un vehículo marca Nissan tipo Frontier NP300 con reporte de robo que se dirigía con dirección a Chilpancingo de los Bravo.

Al atender la alerta, personal del Policía Estatal visualizó el referido vehículo mediante las cámaras de C4 en el punto conocido como Hotel Petatlán y al arribar el lugar los tripulantes de la camioneta recibieron a los elementos de seguridad con disparos de arma de fuego por lo que el personal de la SSP repelió la agresión logrando detener a un hombre.
En el intercambio de disparos fue lesionado uno de los agresores por lo cual fue trasladado a un hospital para su atención médica. Más tarde, se conoció que había fallecido como consecuencia de las lesiones recibidas.
En el interior del vehículo se localizó un arma de fuego corta y cartuchos útiles, así como tres bolsitas de una sustancia cristalina y cervezas. En el lugar personal de la Fiscalía General del Estado realiza las indagatorias correspondientes para esclarecer los hechos.

Casi inmediatamente a los hechos entre policías y normalistas, el Centro de Derechos de las Víctimas de Violencia Minerva Bello emitió comunicados donde reportaba que los normalistas habían sido agredidos a balazos y “confirmaba” que habían muerto dos estudiantes de Ayotzinapa. Más adelante tuvo que corregir en la actualización de datos que uno fue herido y después falleció, pero otro sí fue detenido.
Con sus comunicados contradictorios, el organismo dirigido por el sacerdote Filiberto Velázquez Florencio, se convirtió en un instrumento para encender los ánimos de los normalistas que momentos más tarde arribaron a Chilpancingo a bordo de camiones y camionetas para buscar la revancha contra los policías.
En su camino, los normalistas de Ayotzinapa enfrentaron a otro grupo de policías a quienes les quitaron la patrulla marcada con el número 732 para incendiarla sobre la avenida Insurgentes, a la altura del punto conocido como Las Parotas, de la capital del Estado.

En respuesta a cualquier acontecimiento de desinformación de los hechos, el secretario general de gobierno, el secretario de seguridad y el director de Gobernación del estado dieron una conferencia de prensa donde se subrayó que los hechos obedecieron a una acción de respuesta a un hecho delictivo.
El secretario de seguridad, general Rolando Solano Rivera, sostuvo que los elementos policiacos actuaron conforme los protocolos de respuesta ante dos hechos delictivos como es el marcar alto a un vehículo con reporte de robo y repulsión de un ataque armado, pero serán investigados en su actuación por las autoridades ministeriales correspondientes, así como todo lo que fue asegurado.

Por su parte, Ludwig Marcial Reynoso Núñez, responsable de la política interior del gobierno de Guerrero, aseguró que se trató de un hecho fortuito y subrayó que el gobierno del Estado no tiene intenciones de acallar ningún movimiento social y menos con el diálogo que se mantiene con los estudiantes normalistas de Ayotzinapa.
Dijo que esperarán los resultados de las investigaciones que realice la Fiscalía General del Estado de Guerrero para deslindar las responsabilidades que haya lugar e hizo un llamado a todos los grupos de estudiantes normalistas para continuar con tranquilidad las mesas de diálogo que se han mantenido con el gobierno de Evelyn Salgado Pineda.
