Vacía calles de Chilpancingo lucha entre grupos delictivos
Tras los ataques y asesinatos de cinco taxistas en Chilpancingo, las calles de la capital amanecieron este domingo semivacías ya que los habitantes se autoimpusieron un toque de queda con la suspensión total del servicio de transporte público foráneo y local, además de que los comercios bajaron sus cortinas desde la noche del sábado.
De acuerdo con el reporte de diversos medios digitales, en menos de 24 horas, nueve unidades del transporte público de Chilpancingo y la comunidad de Petaquillas, además de los municipios de Chilapa y Mochitlán, fueron incendiadas, atacadas a balazos y con granadas de fragmentación en la capital de Guerrero.
En estos ataques por lo menos cinco choferes de transporte público fueron asesinados y tres personas más quedaron heridas.

Este sábado la violencia se desató en la capital. Inició en la madrugada con el ataque a un taxi de Chilpancingo y una camioneta tipo Urvan de la ruta a la comunidad de Colotlipa, en el municipio de Mochitlán.
Desde hace dos semanas, la violencia se desató en Chilpancingo. Según filtraciones de las autoridades investigadoras, las organizaciones criminales Los Ardillos y Los Tlacos mantienen una disputa por la capital y podría ser parte de la violencia que se vivió el sábado en la capital del Estado.
Esta violencia entre ambos grupos ha dejado escenas de terror como el hallazgo de siete cadáveres desmembrados regados en frente del barrio de San Mateo, la madrugada del pasado 24 de junio.

En esa ocasión, junto con las cabezas humanas cercenadas, fueron colocados dos cartulinas con mensajes a la alcaldesa Norma Otilia Hernández Martínez a quien le reclamaban no haberse reunido por segunda ocasión y otro mensaje al síndico del Ayuntamiento Andréi Marmolejo por cobros de piso disfrazados de pago de licencias de funcionamiento.
Hombres armados perpetraron ayer nueve ataques contra taxistas, que incluyeron el incendio de unidades con bombas molotov, dejando un saldo de cinco conductores muertos y cinco heridos, entre ellos tres pasajeros.
En Tixtla, aledaño a Chilpancingo, se reportaron dos agresiones; en una de ellas, versiones oficiales refieren que un taxi fue incendiado y el chofer fue asesinado. Mientras, en Chilpancingo se registraron ataques en libramientos carreteros e, incluso, en la madrugada hombres armados lanzaron bombas molotov contra un taxi y una combi en dos colonias populares.

Otra agresión fue en la base de transporte público de la ruta Chilpancingo-Petaquillas, donde sujetos armados dispararon en la cabeza al chofer de una unidad.
Después de la jornada de violencia, transportistas suspendieron el servicio en las rutas de Chilpancingo a los municipios de Mochitlán, Tixtla, Quechultenango, Chilapa y Juan R. Escudero lo que causó estragos en la población que utiliza esos servicios.
Cerca de las 21:00 horas, transportistas enviaron mensajes a través de redes sociales para reportar la suspensión del servicio nocturno. La mayoría de los bares, antros y cantinas de la capital del Estado bajaron sus cortinas.
Por la noche del sábado, ante el mutismo de las autoridades municipales, la Vocería de la Coordinación para la Construcción de la Paz anunció que mantendría un operativo especial de las fuerzas estatales y federales para garantizar la tranquilidad de la población y mantener el control de la seguridad en la capital y municipios de la zona central.
“La policía estatal, en coordinación con la Guardia Nacional, Marina y Sedena, continuarán con los recorridos de vigilancia y filtros de seguridad en puntos estratégicos para inhibir los actos delictivos en Chilpancingo a fin de que la ciudadanía realice sus actividades en la normalidad”.
Los elementos de seguridad son desplegados en diversas zonas de Chilpancingo, coordinados por la policía estatal con el apoyo de patrullas y unidades blindadas para realizar acciones de seguridad en la zona y corredor Chilpancingo-Chilapa y el corredor Chilpancingo-Petaquillas.

Pese a los avisos gubernamentales de vigilancia en calles y carreteras, los habitantes se autoimpusieron un toque de queda y muchos sitios permanecieron vacíos. Las calles estuvieron desiertas y los mercados locales tuvieron poca afluencia de vendedores y compradores.
Este domingo, se observó el sobrevuelo de un helicóptero de la Secretaría de Seguridad Pública estatal y se pudo detectar el despliegue de más elementos de seguridad para intentar contener el recrudecimiento de la violencia criminal.
Diversos cuerpos de seguridad mantuvieron recorridos en calles de la capital del Estado además de la carretera que comunica con los municipios de Tixtla y Chilapa que se han convertido en auténtico campo de batalla entre los grupos delictivos denominados «Los Tlacos» y «Los Ardillos» que se han lanzado amenazas públicas entre ellos y contra autoridades de gobierno estatal y municipales.

Aunque las autoridades dicen garantizar la seguridad de la ciudadanía, el sector educativo oficial y privado cancelaron sus actividades para este lunes y los anuncios en redes sociales no se hicieron esperar.


