Patrulla de papel
Enrique Castillo González
Sofía…
Te escribo con la responsabilidad de ser yo el primero que te imaginó, el primero que escribió tu nombre, el primero que te vio.
Bastaba ver a Silvia mirarse en los espejos de la casa; esos, los espejos, se quedaban con ganas de que ella, Silvia, siguiera frente a ellos. “¡queremos ser como ella! … ¡queremos ser más tiempo, Silvia!”, clamaban los lagos verticales.
Por eso yo te dibujé Sofía, fui con Dios en una nave de sueños y le rogué que vinieras al mundo-
—Señor, dame otra Silvia, pero déjame estar con ella desde el inicio de su encarnación.
Entonces naciste tú… y como leímos que todo en ti era belleza y sabiduría decidimos nombrarte así…Sofia. Lo sencillo hubiera sido ponerte el nombre de Silvia, más no, tu madre y padre te nombraron Sofía.

Esta será la carta 16. Yo, el que te dibujó en sus sueños, al que puedes llamar abuelo una vez más te dice que te ama, y que cada que respiras y parpadeas te bendice. Así.
Cuídate, Taylor Caldwell, igual tú, Pearl S Book, y sobre todo tú, J.K Rowling.
Sofia, mi niña, la que yo pedí a Dios que la encarnara, va a escribir por lo que, sin duda, mandará a sus libros a las cunas del sueño… ¡feliz cumpleaños mi niña hermosa!…
Te amo Silv…. Perdón, ya te adoro Sofia.
