Violencia contra mujeres, una lacra que no da tregua
- * Radiografía de violencia contra féminas es aterradora
- * Nuevo León, con 4 municipios, encabeza la tierra de sangre
- * El silencio de las víctimas, principal motor para la impunidad
- * En Guerrero siguen matrimonios infantiles y venta de niñas
Carlos Ortiz Moreno
Desde 2018, en México han sido asesinadas 17 mil 776 mujeres lo que equivale a 3 mil 500 al año y diez mujeres eliminadas diariamente. Pero la cifra no queda ahí porque al traducirse como una radiografía de violencia contra las mujeres es más aterradora, a pesar de los mensajes de concientización y programas gubernamentales y privados.
Según los datos del INEGI, el 70 por ciento de las mexicanas ha experimentado algún tipo de violencia a lo largo de su vida. Se trata de una lacra que no da tregua. La radiografía de violencia contra las mujeres en México es desoladora.
De los últimos datos desagregados por género del Secretario Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública, que aglutina las denuncias presentadas en las Fiscalías de los 32 Estados, se desprende que, solo en los primeros nueve meses de 2022, 2 mil 831 mujeres han muerto de forma violenta, 50 mil fueron agredidas físicamente, casi 2 mil fueron violadas, 497 fueron víctimas de trata, 120 fueron secuestradas y 258 mil 700 hicieron llamadas al servicio de emergencia por estar siendo violentadas.
Hay cien municipios del país que concentran el 60 por ciento de feminicidios, aunque solo supongan el 40 por ciento de la población. Cuatro de los 10 primeros están en la zona metropolitana de Monterrey, como son la capital, Juárez, Guadalupe y Escobedo. Y es también un municipio neoleonés, Ciénega de las Flores, el que tiene la mayor tasa de feminicidios según la población de todo el país: 27 asesinadas para una población de 26.000 habitantes, es decir, ese pequeño pueblo acumula más víctimas que toda Baja California Sur, San Luis Potosí o Yucatán.
Como parte de ese panorama oscuro, el propio INEGI admite que la cifra de impunidad se repite sin cesar en cada Estado y llega hasta el 95 por ciento.

El feminicidio es la última expresión de la violencia machista. Entendido como el asesinato por razones de género, las Fiscalías están obligadas a investigar como feminicidios las muertes violentas de mujeres, sin embargo, a efectos prácticos apenas el 30 por ciento de estos crímenes son clasificados como tal. Por ejemplo, hasta septiembre de 2022, la Secretaría de Seguridad contabilizaba 695 feminicidios y 2 mil 136 homicidios dolosos, es decir, intencionados.
Pero antes de llegar al asesinato las mujeres sufren una escalada de agresiones que va subiendo de intensidad como un termómetro. Centrada en esa violencia no mortal, el Instituto Nacional de Estadística, Geografía e Informática señala que una de cada dos mexicanas, mayores de 15 años, ha sufrido violencia psicológica y el mismo porcentaje ha vivido algún ataque sexual.
Los principales entornos de estas violencias son el ámbito comunitario (45.6 por ciento) y de la pareja (40 por ciento), según la Encuesta Nacional sobre la Dinámica de las Relaciones en los Hogares (ENDIREH) de 2021.
La mayoría de ellas no le contó a nadie, especialmente si lo sufrían a manos de su compañero sentimental, y aún son las menos las que denunciaron o solicitaron apoyo a alguna institución.
El silencio es abrumador: el 90 por ciento de las mujeres que sufrió violencia escolar, laboral, comunitaria, familiar o de su pareja no presentó una denuncia. En números hay 48 millones de mexicanas mayores de 15 años que sufrieron violencia física o sexual y no dijeron nada, según el INEGI. Las pocas que lo hicieron buscaron ayuda sobre todo en el Instituto de la Mujer, la Defensoría Pública y el DIF (Sistema Nacional para el Desarrollo Integral de la Familia). Los motivos van desde considerar que el tema no es tan grave, tener miedo de las consecuencias de denunciar o por vergüenza.

109 mujeres fueron asesinadas de manera violenta en Guerrero tan solo de enero a octubre de 2022, pero solamente once se investigan como feminicidio. Sumado a lo anterior, 7 de cada 10 mujeres guerrerenses aseguraron haber experimentado algún tipo de violencia a lo largo de su vida, revela la asociación civil CIMAC (Comunicación e Información de la Mujer, A.C.).
Según cifras del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SESNSP), Guerrero cerró el año con mil 285 denuncias por lesiones contra mujeres, 2 mil 886 casos de violencia familiar y 4 mil 336 llamadas de emergencia por distintos tipos de violencia de género.
La Fiscalía General del Estado de Guerrero, la dependencia gubernamental que recaba las denuncias penales y las investiga, a través de sus agencias del Ministerio Público, ni siquiera exhibe públicamente las cifras del problema, a pesar de que quien comanda la institución es una mujer.
Además, de acuerdo con la Encuesta Nacional sobre la Dinámica de las Relaciones en los Hogares (Endireh) 2021, se estima que 7 de cada 10 mujeres guerrerenses de 15 años o más han experimentado algún tipo de violencia a lo largo de su vida, ya sea psicológica, física, sexual, económica o patrimonial.
Lo anterior ocurre pese a que en Guerrero se declaró la primera de dos Alertas por Violencia de Género (AVG) el 22 de junio de 2017 en ocho municipios: Acapulco de Juárez, Ayutla de los Libres, Chilpancingo de los Bravo, Coyuca de Catalán, Iguala de la Independencia, José Azueta, Ometepec y Tlapa de Comonfort.

Otro problema preocupante que el propio gobierno de Guerrero ha reconocido es el número de embarazos en las edades de 10 a 19 años, sobre todo en la región Montaña y las diversas zonas indígenas donde es una práctica ancestral intercambiar a las niñas por objetos y hasta dinero.
Incluso en septiembre de 2022 la titular de la subsecretaria de Promoción de Participación de la Mujer, Arbelia Arteaga Arteaga, detalló que Guerrero ocupa el cuarto lugar a nivel nacional al hablar de embarazo infantil.
En 2020 se decretó una segunda Alerta por Violencia de Género por agravio comparado. Esa AVG se solicitó debido a que las autoridades exigían a víctimas de violación comprobar el delito para autorizar la práctica de aborto, lo que iba en contra de la Norma Oficial Mexicana 046 sobre criterios para la atención para víctimas de violencia familiar, sexual y contra las mujeres.
La decisión de votarlo por parte del Congreso causó revuelo porque hubo argumentación que con esa medida, la impunidad crecería más ya que por el simple dicho de violación, sin evidencia pericial, haría que los violadores lo siguieran haciendo sin ser castigados.
En ese sentido, de acuerdo con el grupo de trabajo conformado para atender la solicitud de AVG por agravio comparado, acusó que entre los años 2016 y 2019 sólo se realizaron 25 interrupciones de embarazo a víctimas de violación, lo que se contrapone con el número de violaciones sexuales ocurridas en el mismo periodo, las cuales fueron un total de mil 102.
Es decir, en Guerrero poco se ha hecho por las niñas y adolescentes víctimas de violación y ello ha provocado directamente que, a la par, las cifras por embarazo infantil se incrementen y continúen colocando al estado en los primeros lugares a nivel nacional. Datos tomados de CIMAC, El País e INEGI.

