Sepultan en Guerrero a niño asesinado en Monterrey
El cuerpo de Byron Omaet Agustín Olvera, un niño asesinado en Monterrey por su padrastro con la aparente complacencia de su madre, fue velado y sepultado en Coyuca de Benítez, en la Costa Grande de Guerrero, en donde se realizó una charreada en su honor y fue acompañado de sus amigos del Centro de Formación de Futbol Coyuca y los integrantes de una organización católica.
La historia del pequeño Byron Omaet conmovió a todos debido a que se trataba de un niño que había sido abandonado por su madre biológica Rosa María “N” cuando apenas tenía tres años y había sido adoptado por los señores Lorenzo López y Elideth Balanzar quienes lo criaron, lo educaron y lo amaron como debió ser.
Byron Omaet creció en el seno de una familia que le enseñó el amor hacia el prójimo y a creer que tenía un futuro con ellos, a pesar del abandono que sufrió de parte de sus dos padres biológicos.

El menor acompañó a su familia adoptiva a las actividades deportivas y especialmente a las charreadas que tanto le gustaron. Incluso, Byron Omaet iba a las sesiones que realiza la congregación católica denominada Encuentros Conyugales de Coyuca de Benítez.
Sin embargo, el pasado mes de septiembre la madre biológica se acercó a la familia que lo había criado para decirle que se lo llevaría a vivir con ella a Monterrey, Nuevo León, en donde les informó que tenía trabajo y una niña de cinco años que debía crecer con su hermanito.
De acuerdo con las versiones de los familiares, Byron Omaet platicaba por teléfono con sus padres adoptivos de Coyuca de Benítez y les llegó a confiar que no quería estar allá porque quería regresarse con ellos. Se desconoce si les llegó a confiar que padecía de maltrato de parte de la pareja sentimental de su madre.

Al paso de las semanas, las llamadas telefónicas fueron interrumpidas aparentemente por órdenes de su padrastro Antonio Abraham y la complacencia de la madre del menor. Ello motivó a incrementar la desconfianza de que estuviera pasando por momentos buenos como lo prometió la madre biológica.
La tragedia fue hecha pública cuando medios de comunicación de Monterrey, Nuevo León, informaron el pasado 24 de enero del fallecimiento de un niño luego de varios días de agonía en el Hospital Materno Infantil de Monterrey que había sido golpeado por su padrastro.
Médicos del hospital informaron a las autoridades que el pequeño tenía diversos golpes y hematomas en todo el cuerpo, el cerebro inflamado, viejas y recientes fracturas, desnutrición y una neumonía severa.

Tras el informe médico, la Fiscalía General de Justicia de Nuevo León giró una orden de aprehensión en contra de la pareja integrada por Antonio Abraham y Rosa María por su presunta participación en la muerte del niño de ocho años.
Ambos se encuentran detenidos bajo los cargos de homicidio calificado y violencia familiar y por su probable responsabilidad de la muerte violenta contra su hijo menor, hechos el día 22 enero de 2023 en un domicilio la colonia Valle de Santa Isabel, en Juárez.
La investigación de las autoridades ministeriales indican que el menor murió por una contusión profunda de cráneo, tras ser agredido a golpes por su padrastro quien, entre los días 17 y el 19 de enero del presente año, agredió físicamente al niño ocasionándole múltiples lesiones en diversas partes del cuerpo, las cuales a la postre le provocaran la muerte ocurrida el día 24 de enero.

La ficha informativa detalló que la madre del niño es investigada porque no hizo nada para evitar la agresión al niño y porque no le dio importancia para que éste recibiera atención médica adecuada y oportuna.
El cuerpo de Byron Omaet fue trasladado a las instalaciones de Semefo para autopsia de ley, informó la Fiscalía neoleonesa.
Al conocerse la infausta noticia, la señora Elideth Balanzar se desplazó hasta la capital del estado de Nuevo León para reclamar el cuerpo del menor y para ofrecer mayor información de lo que había ocurrido tristemente con ese niño que solamente fue a morir de manos de un hombre que ni su padre era.

Luego de varios días y de intervenciones oficiales de autoridades guerrerenses, las autoridades ministeriales de Monterrey, Nuevo León, le cedieron el cuerpo a la señora para ser trasladado a su nativa Coyuca de Benítez en donde fue llorado por la gente que realmente lo amó.
Según la información difundida en redes sociales, los padres adoptivos de Byron Omaet ya pidieron la custodia legal de la hermanita de escasos 5 años quien se encuentra bajo resguardo de una vecina de la pareja.
El féretro con cuerpo del menor llegó al mediodía de este sábado a la colonia Lázaro Cárdenas del municipio de Coyuca de Benítez en donde fue velado por una comunidad que sigue inmersa en la indignación por la historia que no merecía vivir esta criatura.
