Expresiones

Con Buena Intención

Juan Manuel Millán

Fue el Estado de Guerrero

Un día como hoy 28 de septiembre, pero de 2014, el expresidente de México Enrique Peña Nieto canceló la visita que haría al estado de Guerrero.

Peña tenía como propósito inaugurar el recién remodelado boulevard Vicente Guerrero, en la ciudad capital Chilpancingo, en el que se aplicó concreto hidráulico de un espesor menor al colocado en esa misma arteria que forma parte de la Autopista del Sol, pavimentada por su antecesor Felipe Calderón hasta la ciudad y puerto de Acapulco.

La fiesta que le tenía preparada a Peña Nieto el entonces gobernador Ángel Aguirre Rivero tuvo que ser cancelada debido a los lamentables hechos ocurridos la noche del 26 y 27 de septiembre en Iguala con los estudiantes de la Normal Raúl Isidro Burgos.

Los globos, edecanes, chile frito y el mezcal favorito del gobernante, oriundo de Ometepec, tuvo que ser reservado para otra ocasión, que nunca más llegaría.

La tragedia ocurrida la noche de Iguala dió por terminada una aparente buena relación con el gobierno federal de filiación priista y la de Aguirre, perredista.

Y es que los hechos violentos en el aguirrato con los normalistas, habían sido antecedidos por otros hechos violentos ocurridos el 12 de diciembre de 2011 en la gasolinera, frente al parador del Marquez, en el que murió Gonzalo Miguel Rivas por las heridas causadas por el incendio, al tratar de apagar el fuego de una bomba molotov que echaron los normalistas; pero el señor Aguirre no aprendió la lección:

Correr a su entonces Procurador de Justicia, fue el único acto de su gobierno en aras de aplicar la justicia política y tratar de quedar bien con la Federación.

Al siguiente día de la cancelación de la gira presidencial por Guerrero, Peña Nieto dijo en entrevista con los medios de la Ciudad de México que lo ocurrido con los estudiantes normalistas «…es un asunto del estado de Guerrero» y así lo cabecearon la mayoría de los impresos.

Fue evidente el lavado de manos del mandatario federal, pues al medio día, del 26 de septiembre, los normalistas intentaron robar vehículos en Chilpancingo con la intención de acudir, según se dijo, a la manifestación del 2 de octubre en la CDMX, aunque ya se hablaba de ir a manifestarse ese día a Iguala, durante el informe de la presidenta del DIF, María de los Ángeles Pineda Villa.

Luego vino la quema de oficinas estatales, en concreto el edificio Tierra Caliente y ninguna oficina federal ni militar.

Para Aguirre sus días estaban contados: En el Senado de la República ya se hablaba de un sucesor; mientras en el fraccionamiento Las Arboledas, en una casa de los perredistas de Coahuayutla, los Reyes Torres se realizaba el cónclave para definir entre Beatriz Mojica Morga y Rogelio Ortega Martínez siendo éste último el agraciado.

El señor de las tragedias (El Charco, Paulina, Ingrid y Manuel y la noche de Iguala) dejó el cargo luego de ver que las llamas del edificio contiguo pronto estarían por llegar al suyo, o la toma violenta del edificio Centro, el de su oficina.

El enfrentamiento ocurrido entre normalistas y policías la tarde del 26 de septiembre en Chilpancingo quedó prácticamente fuera de la investigación y, aunque el hubiera no existe, el resultado de una posible negociación para evitar que los estudiantes fueran a Iguala, podría haber sido otro, pero en el oficio político las cosas no salen bien estando alcoholizado y menos en manos de un pariente irresponsable.

Ahora, Aguirre ya no asiste a las reuniones de exgobernadores y tiene que andar a salto de mata, en espera de la anhelada exoneración.

¿La política es así?.

 

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

error: Content is protected !!