Desalojan policías a familiares de desaparecidos en Acapulco
A diferencia del caso Yoseline Patricio, policías del gobierno de Guerrero desalojaron a empujones y manotazos a familiares de personas reportadas como desaparecidas que habían bloqueado los dos carriles del bulevar Vicente Guerrero.
Por la mañana, los familiares de desaparecidos ocuparon la carretera México-Acapulco en el punto denominado El Retorno de Paso Limonero —el mismo lugar donde se dio el bloqueo en favor de la aparición de la joven estudiante del Cecyte San Agustín— y luego ocuparon el bulevar a la entrada de la colonia Emiliano Zapata.
Sin embargo, el tratamiento gubernamental hacia los bloqueadores de vialidades fue diferente. Los familiares de desaparecidos esperaban que acudieran a platicar con ellos cualquier representante del gobierno de Guerrero y se comprometieran a investigar y esclarecer los casos de personas desaparecidas.
Entre los manifestantes se encontraban familiares de Miguel Soriano Domínguez, Gabriel Agustín Pérez García, Kevin Nicolás Salinas y Luis René Nolasco García, cuatro hombres que han sido reportados por sus familias ante la Fiscalía General del Estado como casos de desaparición forzada.

Entre la gente que protestaba por la aparente inacción de las autoridades policiacas para buscar a sus familiares desaparecidos se encontraban madres, novias y esposas de los desaparecidos, incluida una mujer embarazada.
Bajo el inclemente sol y las mentadas de madre de cientos de automovilistas que vieron bloqueadas sus libertades de circulación vehicular, los familiares de los desaparecidos esperaron más de cuatro horas la presencia de un solo representante del gobierno de Guerrero o de Acapulco, pero nunca llegaron.
Los que sí llegaron con gritos, insultos y empujones fueron los policías de la Secretaría de Seguridad Pública del Estado que no tuvieron empeño en desalojar a mujeres utilizando sus escudos como instrumentos para golpear a diestras y siniestra.
Aunque fue considerado como un “proceso de encapsulamiento de personas”, realmente se trató de un desalojo violento que se registró alrededor de las cuatro y media de la tarde de este martes. Madia hora después, la vialidad fue reabierta a la circulación vehicular.
