El privilegio de engañar… a los lobos bobos
Eduardo López Almaraz
Enquistada en la nómina estatal desde los gobiernos priistas, la dirigente de trabajadores del SUSPEG, Socorro Sánchez Salmerón, pretende nuevamente ser la piedra en el zapato del gobierno de Evelyn Salgado Pineda y ahora ha convocado a un paro en la Fiscalía General del Estado de Guerrero con un argumento pueril que disfraza por la negativa de aceptarle manejo inescrupuloso de temas internos de la institución.
Sánchez Salmerón forma parte del séquito de aplaudidores del recién derrotado dirigente Adolfo Calderón Nava con quien ahora ha peleado por la derrota que les propinó la actual dirigente estatal del SUSPEG, Adela Hernández Angelito, y se ha dedicado a inventar movimientos de protesta para evitar que le quiten los privilegios.
Los propios trabajadores de la Fiscalía General del Estado han admitido que Sánchez Salmerón ha integrado un movimiento con la apariencia de protesta laboral para desestabilizar el trabajo que ha desarrollado la fiscal Sandra Luz Valdovinos Salmerón dentro de la Institución donde, ahora, ya no se permite los trastupijes ni las chicanadas.
A través de diversos grupos de mensajería, los sedicentes inconformes comenzaron a convocar al cierre de las oficinas de la Fiscalía para este miércoles 27 en Chilpancingo. Todo el enredo lo encabeza la misma Socorro Sánchez Salmerón, líder de una fracción de la Sección 7 del Sindicato Único de Servidores Públicos del Estado de Guerrero (SUSPEG).
La dirigente laboral ha argumentado acoso laboral, despidos injustificados y retención de salarios sin presentar una sola prueba y sus propios compañeros de labor admiten que solamente se trata de actos de presión y chantaje para mantener privilegios y exigir que la fiscal detenga la limpia que lleva a cabo, mediante destituciones y cambios de adscripción.
Uno de los puntos que más ataca es la abierta oposición de la nueva política de puntualidad en los centros de trabajo y a la fecha se han documentado estos retrasos de varios trabajadores que no cumplen con sus horarios de entrada, y en otros casos sus ausencias laborales.
En redes sociales, a la dirigente Sánchez Salmerón se le señala de ejercer presiones para poder ingresar a sus familiares en la nómina de la Fiscalía donde no ha encontrado eco debido a las nuevas disposiciones administrativas que dependen de una nueva política de trabajo que realmente beneficie a la propia sociedad y no solamente a un grupo de empleados.
A Sánchez Salmerón se le ha señalado de ser una empleada tramposa porque cuando fue síndica del Ayuntamiento de Zumpango, ella seguía cobrando en la nómina del gobierno del Estado por lo que conoce perfectamente el significado de la corrupción que ahora se le ha cortado en la institución que intenta recuperar la credibilidad de los ciudadanos.
El historial personal de la dirigente es de llamar la atención psicológica y tenerle sumo cuidado porque le encanta el protagonismo y, dentro de la misma historia jurídica, se encuentran documentos donde ha sido pocas veces víctimas de supuestos delitos e muchas veces inculpada en otros más.
