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Cumple tres años el nacimiento del fatídico huracán “Otis”

Aquel 22 de octubre del 2023, el Servicio Meteorológico Nacional había informado que a las 9 de la mañana se había formado la depresión tropical Dieciocho-E al sur de las costas de Oaxaca. Su centro se localizó a 640 kilómetros al sur de Puerto Ángel, Oaxaca, y a 850 kilómetros al sur-sureste de Acapulco con vientos máximos sostenidos apenas de 55 kilómetros por hora, rachas de 75 kmph por hora y desplazamiento hacia el norte a 4 kilómetros por hora.

Al mediodía ya se había formado la tormenta tropical Otis a 600 kilómetros al sur de Puerto Ángel, Oaxaca, y a 800 kilómetros al sur-sureste de Acapulco, con vientos máximos sostenidos de 65 kmph, rachas de 85 kmph y desplazamiento hacia el nornoroeste a 7 kmph.

De acuerdo con las reseñas históricas de la dependencia de la Comisión Nacional del Agua, a partir del 14 de octubre se comenzó a dar seguimiento a una zona de inestabilidad con 20 por ciento de probabilidad para desarrollo ciclónico en 7 días, localizada al sureste de las costas de Chiapas.

El 17 de octubre a la medianoche, se originó una zona de baja presión con 10 por ciento de probabilidad para desarrollo ciclónico en 48 horas y 70 por ciento en 7 días que se localizaba a 700 km al este-sureste de la desembocadura del Río Suchiate (frontera entre México y Guatemala). Esta zona se desplazó hacia el norte, incrementando su probabilidad para desarrollo ciclónico gradualmente durante los siguientes 5 días.

A las 21:00 horas del 22 de octubre, la tormenta tropical Otis mantenía la intensidad de los vientos, así como la dirección y velocidad de desplazamiento. Sin embargo, se realizó un ajuste en el pronóstico de trayectoria, asociado al patrón sinóptico, el cual se caracterizaba por una vaguada en el noroeste del país y una circulación anticiclónica en niveles altos con centro en el suroeste del Golfo de México, que favoreció la dirección de desplazamiento hacia el noroeste.

La actualización del pronóstico de intensidad mostró que podría impactar como tormenta tropical en la costa de Guerrero.

A las 3 de la mañana del 23 de octubre, la tormenta tropical Otis presentaba vientos máximos sostenidos de 75 kilómetros por hora, rachas de 95 kmph y desplazamiento hacia el norte, asimismo se estableció una zona de vigilancia por efectos de tormenta tropical desde Técpan de Galeana, Guerrero, hasta Lagunas de Chacahua, Oaxaca.

El sistema mantuvo la intensidad de sus vientos hasta las 15:00 horas, con una ligera variación en la dirección del desplazamiento del norte hacia el nor-noroeste, aproximándose gradualmente a las costas de Guerrero.

A las 15:00 horas del 23 de octubre, Otis se mantenía como tormenta tropical a 310 km al sur-suroeste de Puerto Ángel, Oaxaca, y a 490 km al sur-sureste de Acapulco. Presentaba vientos máximos sostenidos de 85 kmph, rachas de 100 kmph y desplazamiento hacia el nor noroeste a 11 km/h. En este momento, se estableció una zona de vigilancia por efectos de huracán desde Lagunas de Chacahua, Oaxaca, hasta Tecpan de Galeana.

Otis, como tormenta tropical, mostraba una mejor organización con una banda curva que cubría aproximadamente el semicírculo occidental del sistema, sin embargo, el centro en niveles bajos se encontraba expuesto debido a la cizalladura vertical del viento.

La intensidad de los vientos se incrementó a partir de 3 de la madrugada del 24 de octubre presentando máximos sostenidos de 100 kmph y rachas de 120 kmph cuando el centro del sistema se localizaba 240 kilómetros al suroeste de Puerto Escondido, Oaxaca, y a 335 kilómetros al sur sureste de Acapulco con desplazamiento hacia el nor-noroeste a 13 kmph.

En este momento la cizalladura vertical sobre Otis había disminuido, contribuyendo con esto a un fortalecimiento continuo a medida que se acercaba a las costas de Guerrero.

A las 6 de la mañana, la tormenta tropical Otis se localizó a 175 kilómetros al suroeste de Lagunas de Chacahua, Oaxaca, y a 280 km al sur-sureste de Acapulco. Se mantuvo como tormenta tropical hasta las 12:00 horas del día 24 de octubre cuando se intensificó a huracán de categoría 1 en la escala Saffir-Simpson. Su centro se localizaba a 175 km al sur-suroeste de Punta Maldonado y a 235 km al sur-sureste de Acapulco con vientos máximos sostenidos de 130 kmph, rachas de 155 kmph y desplazamiento hacia el nor-noroeste a 11 km/h.

Ese mismo día, el Centro Nacional de Huracanes de Estados Unidos, con sede en Miami, Florida, envió un vuelo de reconocimiento al centro del sistema, y a las 13:00 horas (tiempo del centro), determinó que los vientos máximos sostenidos habían incrementado aproximadamente hasta 175 km/h.

Ese crecimiento fue porque el huracán Otis permaneció en un ambiente atmosférico y oceánico propicio para su fortalecimiento, con débil cizalladura vertical del viento y temperatura superficial del mar cercano a los 30 grados Celsius.

Una hora después y derivado de lo anterior, a las 13:00 horas del día 24, Otis evolucionó a huracán de categoría 2 a 170 km al suroeste de Punta Maldonado y a 220 km al sur-sureste de Acapulco con vientos máximos sostenidos de 175 kmph, rachas de 215 kmph y desplazamiento hacia el nor-noroeste a 11 km/h.

A las 15:00 horas del mismo día, el sistema se había intensificado rápidamente a huracán categoría 3 a 150 km al suroeste de Punta Maldonado y a 185 km al sur-sureste de Acapulco.

A las 18:00 horas, Otis alcanzó la fuerza de huracán de categoría 4, ubicado a 130 km al oeste-suroeste de Punta Maldonado y a 135 km al sur-sureste de Acapulco con vientos máximos sostenidos de 230 kmph, rachas de 280 kmph y desplazamiento hacia el nor-noroeste a 13 kmph. Las condiciones favorables para la intensificación prevalecieron las siguientes horas.

A las 21:00 horas del 24 de octubre se determinó que Otis se había fortalecido a un huracán de categoría 5 en la escala Saffir-Simpson, localizado a 90 km al sur-sureste de Acapulco y a 125 km al oeste-suroeste de Punta Maldonado con vientos máximos sostenidos de 260 km/h, rachas de 315 kmph y desplazamiento

hacia el nor-noroeste a 15 km/h. Se mantuvo la zona de prevención y vigilancia por efectos de huracán desde Punta Maldonado hasta Zihuatanejo.

Los especialistas señalaron como zona de prevención y vigilancia por efectos de tormenta tropical desde Lagunas de Chacahua, Oaxaca, hasta Punta Maldonado, Guerrero.

A las 00:00 horas del 25 de octubre Otis seguía como huracán de categoría 5 muy próximo a la costa de Acapulco, Gro. (a 25 km al sursureste). Presentaba vientos máximos sostenidos de 270 km/h, rachas de 330 km/h y desplazamiento hacia el nor-noroeste a 17 km/h.

El centro de Otis tocó tierra como huracán de categoría 5 en la escala Saffir–Simpson en Acapulco a las 00:25 horas (tiempo del centro), con vientos máximos sostenidos de 270 km/h, rachas de 330 km/h y desplazamiento hacia el nor-noroeste a 17 km/h.

El sistema incrementó ligeramente su velocidad de desplazamiento al aproximarse a Acapulco, debido al impulso recibido en el flujo medio al desplazarse sobre la periferia del anticiclón que se localizaba sobre el sureste de México. El centro del huracán se desplazó sobre la ciudad de Acapulco y comenzó a debilitarse a medida que interactuó con la Sierra Madre del Sur, sin embargo, los vientos intensos prevalecieron en tierra en el transcurso de la mañana.

A las 3:00 de la mañana del 25 de octubre, Otis se había debilitado como huracán de categoría 4 en la escala Saffir-Simpson, con su centro localizado todavía en tierra acapulqueña, a 40 km al nor-noroeste de Acapulco y a 110 km al sur-sureste de San Miguel Totolapan con vientos máximos sostenidos de 215 kmph, rachas de 260 kmph, así como desplazamiento hacia el nor-noroeste a 17 kmph.

En cuatro horas, el huracán Otis causó el mayor destrozo que se haya registrado en el puerto turístico del Pacífico.

Fue la noche en que ningún acapulqueño durmió. La gran mayoría se refugió en el baño de sus viviendas que pareció convertirse en el lugar más seguro para la preservación de sus vidas. Otros más intentaron de resguardar las pertenencias de sus patrones que así ordenaban hacerlo, como algunas embarcaciones marítimas, y ya no volvieron con vida a sus hogares.

Al amanecer, el panorama era desolador por todos lados, por todas las colonias, por todos los barrios, por todas las calles, por todos los puentes viales y peatonales, por todas las escuelas, por todos los centros comerciales.

El huracán Otis dañó todas las estructuras hoteleras, navieras, restauranteras y comercios en general, miles de viviendas fueron destruidas junto con todos los menajes, dañó el 90 por ciento de las vialidades de la ciudad y destruyó completamente todo el sistema de energía eléctrica de la ciudad al igual que la comunicación telefónica e Internet.

A lo largo de su historia, Acapulco ha enfrentado los estragos de huracanes como Dolores, en junio de 1974; Pauline, en octubre de 1997; Manuel, en septiembre de 2013 y ahora Otis. Sobrevivió también a cuatro sismos increíblemente fuertes, uno calificado como terremoto, debido a que los acapulqueños viven sobre la placa de Cocos y tienen enfrente la famosa Brecha Guerrero.

El 25 de octubre a las 6:00 horas Otis era un huracán de categoría 2 y tres horas después se había degradado a un huracán de categoría 1. Su centro se localizaba en tierra sobre Guerrero a 20 km al sur-sureste de Ciudad Altamirano y a 160 km al nor-noroeste de Acapulco con vientos máximos sostenidos de 130 kmph con rachas de 155 kmph y desplazamiento hacia el nor-noroeste a 17 kmph.

A las 12:00 horas del 25 de octubre, Otis se había degradado a tormenta tropical y, finalmente, a las 15:00 horas era una baja presión remanente, cuyo centro se localizaba en tierra sobre Michoacán. Debido al debilitamiento del sistema esta fue la última información emitida oficialmente.

Durante más de diez días, Acapulco permaneció en penumbras. Las noches se volvieron peligrosas para los ciudadanos porque entonces surgió el ejército de saqueadores que robaron todo lo que pudieron sacar de centros comerciales, medianos comercios, tiendas de conveniencia y todo lo que pudiera ser robado sin ton ni son.

La única lámpara que alumbró a todo el destruido puerto de Acapulco fue la luna llena que durante cuatro o cinco días permitió medio distinguir a los buenos y malos vecinos en aquellas oscuras noches de octubre del 2023.

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