El viejo diablo
Héctor Martínez

Más sabe el diablo por viejo que por diablo, dicen.
La cultura del dedazo, el tapado, la cargada y demás prácticas poco democráticas se formaron con los años para proteger al ungido y evitar los golpeteos y rompimientos.
Los destapes se hacían hasta el último minuto del plazo legal y siempre con operadores políticos de experiencia, con autoridad y con mucha generosidad.
Tacto, habilidad, alcance, formas, conocimiento del pulso político real del cada caso. Cuando no se dió así, fueron muy obvias las divisiones y las nuevas realidades.
El viejo sistema político falleció… en paz descanse.
Ahora hay que construir un nuevo código de entendimiento político.
No por mucho madrugar se amanece más temprano.
Abur.
