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Fausto Corrales: llave maestra para abrir narcosecretos en Sinaloa

Fausto Corrales Rodríguez, recientemente detenido por la FGR, se convirtió en la llave maestra que podría abrir el cofre de secretos del homicidio del exrector Héctor Melesio Cuén Ojeda y del secuestro de Ismael Zambada García, alias El Mayo, además del maridaje entre grupos del crimen organizado y políticos sinaloenses y Morena.

Desde ese día, las autoridades han solicitado al gobierno de Estados Unidos que explique lo sucedido. Pero es probable que las respuestas que tanto ha pedido México, a través de la presidente Claudia Sheinbaum Pardo; la secretaria de Gobernación, Rosa Icela Rodríguez y la propia titular de la FGR, las haya podido obtener con dos personajes clave: Mauro Alberto Núñez, alias Jando, piloto de confianza de Los Chapitos detenido en febrero de 2025 en una localidad de Culiacán, y entregado en agosto de ese año a Estados Unidos.

El Jando fue quien pilotó la aeronave que aterrizó en el país vecino y más tarde fue deportado. Lo tuvieron por meses en México y, según la versión oficial, fue hasta 2026 que el gobierno mexicano supo que fue él quien manejó la aeronave.

El otro personaje central es Fausto Corrales Rodríguez, la persona que acompañó a Melesio Cuén a la finca de Huertos del Pedregal, estuvo con él todo ese día y, supuestamente, participó en el montaje del presunto intento de robo de vehículo en una gasolinera de Culiacán.

Fue allí, en la estación de combustible, según afirmó inicialmente la Fiscalía General del Estado de Sinaloa, donde le dispararon a Cuén y más tarde falleció como consecuencia de la agresión. Cuando la Fiscalía General de la República atrajo el caso, calificó la versión como un montaje de la fiscalía sinaloense.

Fausto ha sido un joven vinculado a la política. En @FaustoCorrales, su cuenta de X, se leen como últimos postmensajes en apoyo a Adán Augusto López, cuando en 2023 intentaba la candidatura de Morena a la Presidencia de la República.

Fausto Ernesto Corrales Rodríguez es hijo de Víctor Antonio Corrales Burgueño, una de las personas de mayor confianza para Cuén y quien lo acompañó en la carrera política y en la lucha política que tuvo con Rubén Rocha Moya cuando quisieron involucrarlos con delitos de enriquecimiento ilícito con recursos de la Universidad Autónoma de Sinaloa. Por eso no era de extrañarse que el hoy detenido acudiera como chofer de Cuén ese fatídico día.

A pesar de la investigación abierta, el joven seguía acudiendo a su trabajo en la UAS. Iba con escoltas.

El 23 de agosto, el semanario sinaloense Ríodoce publicó un artículo en el que afirmó que desde junio pasado, Fausto dejó de ir a su trabajo en Rectoría de la UAS. “Fuentes cercanas señalaron que su retiro fue forzoso, ya que hombres armados ingresaron a su vivienda y a la de su familia y los amenazaron”, se lee.

El acompañante de Cuén ya no se hallaba en Sinaloa y fue detenido en la Ciudad de México, acusado de falsedad de declaraciones y encubrimiento.

Y como una cronología de una próxima detención y hasta entrega a los Estados Unidos, la detención de Corrales Rodríguez se registró el 19 de agosto. Dos días después, como si se hubiese roto un pacto, Rubén Rocha Moya regresó a la gubernatura del estado, pero al día siguiente la dejó al recibir repudio y negársele todo apoyo.

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