Iban por su cadáver… lo hallan vivo tras 15 días sumergido en cenote
Luego de que autoridades municipales, Semar, Protección Civil y un grupo de buzos especializados intentaban buscar su cadáver tras 15 días desaparecidos dentro de un cenote de Veracruz, Erasto Crisanto Valdez fue hallado vivo en un auténtico milagro que ha conmocionado a todos.
El pasado 23 de julio, Erasto acudió junto con su padre a pescar al cenote «La Cueva», ubicado en el ejido San Francisco La Paz (en la región de los Chimalapas), en una zona limítrofe entre los estados de Veracruz y Oaxaca.
Mientras realizaban actividades de pesca, Erasto se adentró en las profundidades del agua y quedó atrapado en las corrientes y ramificaciones subterráneas. Aunque su padre logró salir a la superficie para pedir ayuda, Erasto no pudo regresar.
De acuerdo con los testimoniales del sobreviviente, durante dos semanas, permaneció en completa oscuridad, sin comida y perdiendo la noción del tiempo. Mencionó que para él solo habían transcurrido unos tres días debido al aislamiento total.
Logró mantenerse con vida gracias a un factor geológico extraordinario: encontró una «campana» o bolsa de aire en una cavidad por encima del nivel del agua dentro del sistema de cuevas. Esto le permitió refugiarse y respirar de manera continua mientras esperaba ser rescatado… hasta el 7 de agosto pasado.
El pescador de 31 años había entrado al cenote, como ya lo había hecho antes, para obtener alimento para su familia. En medio de la pesca vio un robalo, lanzó el arpón y lo siguió varios metros hacia adentro, pero cuando intentó regresar ya no encontró la salida.
Su padre perdió contacto con él dentro del cenote y, al no verlo salir, trató de buscarlo por su cuenta sin éxito. Después pidió ayuda y esa alerta activó la movilización en la comunidad de San Francisco La Paz, en una zona asociada tanto con Juchitán, Oaxaca, como con el municipio veracruzano de Uxpanapa.
La desaparición movilizó a familiares, pobladores, elementos de Protección Civil y a la Secretaría de Marina. Las esperanzas decaían con los días, pero el 29 de julio, los equipos hallaron su arpón de pesca a 65 metros de profundidad, lo que sirvió como la pista clave para continuar.
Finalmente, el 7 de agosto de 2026, un equipo de búsqueda de la Marina junto con dos buzos especialistas en cenotes (uno mexicano y uno alemán) lograron llegar hasta la caverna profunda. Para sorpresa de todos, encontraron a Erasto con vida.
El pescador fue sacado a la superficie con éxito y trasladado de inmediato a un hospital en Uxpanapa, Veracruz. Fue ingresado con un cuadro severo de deshidratación y desnutrición, pero sin heridas graves que pusieran en riesgo su vida.
Tras su rescate, el caso se volvió intensamente viral en México, inspirando incluso canciones de reconocimiento a su resistencia.
