Jugar al policía chino ensarapado
David Augusto Sotelo Rosas

Primero: quiero dejar asentado que Ángel Aguirre Rivero trató de dañarme y perjudicarme cuando fue gobernador. No lo logró. Manipulando información y dueño del poder estatal quiso hacer daño a varios amigos míos, incluyéndome. No pudo hacerlo porque, ante todo, soy abogado y conté con amigos que me ayudaron a vencer la infamia que trató de perpetrar. Gracias a la Auditoría General del Estado y la Auditoría Superior de la Federación y a la Procuraduría General del Estado no logró su capricho.
Segundo: precisamente como abogado y habiendo sido procurador de Justicia en Guerrero me llama la atención la imputación que la FGR hace contra Aguirre Rivero.
La verdad, no veo qué persigue. Las actuaciones de la entonces Procuraduría General del Estado de Guerrero (cuyo titular era Iñaki Blanco) fueron impecables, precisas, objetivas y contundentes, tal como lo reconoce el alto comisionado de la ONU y la recomendación 15VG/2018, que emitió la anterior administración de la CNDH.
Se aprehendió a más de un centenar de probables responsables; se resguardó la vida e integridad de más de 80 estudiantes de la normal de Ayotzinapa.
Quedó perfectamente demostrado que policías de Iguala, Huitzuco y Cocula habían capturado a 43 jóvenes y los habían entregado a un grupo criminal que los asesinó y los incineró.
Tercero: la fiscal Godoy afirma que Aguirre ocultó información y ordenó destruir videos de dos cámaras del Tribunal de Justicia en Iguala, que enfocaban hacia las calles.
¿Qué es lo que espera encontrar? ¿Las cámaras registran los asesinatos? ¿Registran la incineración de los cuerpos? Porque si registran la detención de los jóvenes por parte de policías, eso ya se encuentra en la averiguación (hoy carpeta). Es decir, nada nuevo.
¿Por qué lo encierran en un reclusorio para delincuentes de alta peligrosidad (igual que hicieron con Ruffo Apel)?, si los delitos de los que eventualmente lo pudieran acusar no merecen ese tratamiento.
¿Es un distractor más de la autodenominada 4T? A lo más que pudiera acusar Ernestina Godoy a Aguirre es de falsedad de declaraciones judiciales, lo cual no amerita la prisión preventiva en el reclusorio de Puente Grande.
Es todo. A mí me llaman a risa las declaraciones de la fiscal general de la República, cuando dice -muy seria y con cara de circunstancia- que hicieron un “reanálisis” con un “nuevo sistema de investigación”.
Le juegan al policía chino y al ensarapado, para tapar “el ojo al macho” (la complicidad con el crimen organizado de Rocha, Inzunza, huachicol fiscal, Marina Ávila, Augusto López).
