Dígalo sin Miedo
Gaby Carmona Astudillo.

Las canicas están echadas sobre el mapa de Guerrero, 17 canicas buscan una coordinación, hay muchos guindas, otros verde y otros rojos y uno que otro desconocido, pero todos entran en el juego de la cueva, del rombo.
La regla es que no hay reglas, de ahí que todo se vale. No hay juez ni supervisor. Lo que hay es muchos recursos dispersos en campañas disfrazadas de asambleas, recursos que nadie sabe de dónde vienen ni quién es el patrocinador.
En un estado como Guerrero en donde todo se vale y vale maíz lo que pase así están jugando los que aspiran llegar a la silla de Casa Guerrero.
Guindas, verdes, rojos están en el primer plano. No existe oposición alguna que les haga sombra porque los que andan tienen su propia historia y su pasado oscuro. Todos juegan y hay quienes traen la realidad alterada.
La brújula política gira y gira sin detenerse, no hay nada para nadie, pero en los hechos se presume que ya hay dedazo e imposición. Dijera Kiko, el del Chavo del Ocho, puede ser, a lo mejor… pero la verdad es que quien sabe. Solo una o uno llegará al poder para manejar el millonario presupuesto del pobre estado de Guerrero.
Habrá nuevos millonarios en un estado pobre, marginado y olvidado, nada nuevo así ha sido la historia de este pobre estado Suriano, un estado sin destino en donde cada tres o cada seis años surgen nuevos millonarios en estas tierras del Sur.
Son 17 canicas rodando por el mapa guerrerense y uno que otro perverso está observando, listo para atacar y borrar de un plumazo las Asambleas para que surja el ungido o la ungida.
Aquí en Guerrero, en donde el ciego es rey y la ignorancia está vestida de inteligencia, todo está pasando y pasará. Y cuando pase nadie se diga sorprendido. Vale.
