Han sido asesinados 3 periodistas en Veracruz en 2026
Durante el presente año ya suman tres comunicadores asesinados en Veracruz, confirman autoridades ministeriales y diversos medios de comunicación estatales.
El 8 de enero, el periodista Carlos Leonardo Ramírez Castro, de 26 años, quien cubría nota roja fue asesinado a balazos cuando hombres armados irrumpieron en el restaurante familiar Troguevirria, ubicado en la colonia Cazones de Poza Rica, le dispararon de forma directa. Los agresores escaparon inmediatamente en motocicleta.
El comunicador había recibido amenazas e intimidaciones en 2024 por su labor, por lo que contó con medidas de protección de la Comisión Estatal para la Atención y Protección de los Periodistas (CEAPP) y tuvo que desplazarse temporalmente de la región. Dichas medidas concluyeron a finales de ese mismo año cuando salió del estado. Al regresar a Poza Rica, no se renovó la solicitud de resguardo

El periodista que firmaba con el seudónimo de Carlos Castro se desempeñaba como director del portal informativo digital Código Norte Veracruz. El espacio estaba especializado en temas de seguridad pública, accidentes y delincuencia en la zona norte del estado.
Trabajó de manera independiente y colaboró con medios locales veracruzanos como Vanguardia Noreste, La Opinión de Poza Rica, Noreste y el Portal Enfoque.
El 11 de junio de 2026 fue asesinado también en Poza Rica el reportero de nota roja Luis Ángel López Valdez quien tenía una edad de 29 años y se especializaba en la cobertura de temas policiacos y de seguridad pública en la región norte del estado.
Era reportero del periódico regional Vanguardia de Veracruz y se desempeñaba como director de su propio portal digital, llamado Reportaje Policiaco Veracruzano.

Además de ejercer el periodismo, participaba activamente en la sociedad civil como subdelegado de la organización de rescate y urgencias médicas Cruz Ámbar en su localidad.
El homicidio ocurrió durante la madrugada en la colonia Cazones de Poza Rica, sobre la avenida 20 de Noviembre. Fue atacado a tiros mientras circulaba en un vehículo (que de acuerdo con la fiscalía operaba temporalmente como taxi). Recibió al menos 18 impactos de bala.
El ataque sucedió exactamente en la misma avenida donde meses antes, en enero de 2026, fue asesinado el también reportero Carlos Castro.
López Valdez había reportado amenazas e intimidaciones previas (presuntamente relacionadas con altercados con elementos policiacos locales), motivo por el cual contaba con asistencia o medidas de resguardo.
A los dos periodistas asesinados en Veracruz se ha sumado Roxana Berenice Guzmán Ramírez. La confirmación del fallecimiento de la comunicadora ha generado una profunda consternación entre familiares, amigos, colegas y ciudadanos del sur de Veracruz, quienes durante semanas mantuvieron la esperanza de encontrarla con vida.

Aunque las fiscalías General de la República y la de Veracruz han mantenido herméticas las investigaciones, diversos medios de comunicación han afirmado que el cuerpo de la comunicadora fue encontrado desmembrado y algunas de sus partes intentaron ser desintegradas en algún tipo de químico para borrar evidencias.
Los restos de la periodista fueron localizados en el rancho “Emiliano Zapata”, ubicado en Moloacán en donde se practicó un cateo policíaco.
Datos extraoficiales informaron que las fuerzas federales y ministeriales llegaron al lugar guiados por José del Carmen Cadena Escayola. Se conoció que la pareja de éste, Karen Montserrat Cortés Morales, también participó en la privación de la libertad de la comunicadora Roxana Guzmán Ramírez, así como el posterior proceso para desaparecer su cadáver.
Cadena Escayola es la misma persona cuyo rostro quedó captado de forma parcial por las grabaciones hechas por la comunicadora en el momento de la violenta irrupción en su casa, hace un mes.

El sujeto ubicó el sitio exacto en el municipio de Moloacán en donde recibió la orden de darle muerte a Guzmán Ramírez, en complicidad con otras personas en el rancho mencionado que se encuentra en los límites de los municipios de Ixhuatlán del Sureste y Moloacán, a unos 40 minutos del puerto de Coatzacoalcos.
Según fuentes periodísticas, las autoridades localizaron restos óseos y tejido que supuestamente pertenecían a Roxana Guzmán Ramírez. La periodista fue “cocinada” o “pozoleada”, como se conoce en el argot criminal, luego de desmembrarla e introducirla en un tambo metálico de 200 litros de gasolina, combustible proporcionado por los policías municipales detenidos.
Mientras tanto, familiares de Roxana Guzmán realizan los trámites correspondientes para recibir sus restos y darle cristiana sepultura, en medio del dolor que ha dejado este caso que conmocionó a la región. La muerte de Roxana representa una pérdida para el gremio periodístico y para la comunidad de Nanchital, donde su trabajo y compromiso con la información serán recordados por colegas y ciudadanos que hoy lamentan su partida.
