Donald Trump y Xi Jinping buscan aliviar tensiones
PEKÍN, China, 13 de mayo de 2026.- El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, sostendrá una reunión con su homólogo chino, Xi Jinping, entre el 13 y el 15 de mayo, en lo que representa el primer encuentro presencial entre mandatarios de ambas potencias desde 2017.
La reunión ocurre en medio de una relación marcada por las tensiones comerciales, tecnológicas y geopolíticas que escalaron durante 2025, especialmente por la disputa en materia de aranceles, las restricciones a empresas tecnológicas y el conflicto en Medio Oriente relacionado con Irán y el estrecho de Ormuz.
Medios internacionales señalaron que este encuentro busca funcionar como un intento de estabilización política y económica entre ambas naciones, además de enviar señales de calma a los mercados internacionales y al escenario interno estadounidense rumbo a las elecciones intermedias de noviembre.
Tecnología e Inteligencia Artificial, temas prioritarios
De acuerdo con reportes internacionales, el encuentro en Pekín incluirá conversaciones relacionadas con el desarrollo de la Inteligencia Artificial (IA) y el mercado tecnológico global.
Entre los empresarios que acompañarían a Donald Trump destacan Elon Musk y Tim Cook, lo que refuerza la expectativa de acuerdos relacionados con tecnología, semiconductores y plataformas digitales.
Uno de los puntos clave sería la intención de Estados Unidos de lograr que China flexibilice las restricciones regulatorias para empresas estadounidenses de tecnología e IA, luego de que el gobierno chino endureciera los controles de seguridad y supervisión política sobre este sector.
Irán y el estrecho de Ormuz entran en la agenda
Otro de los temas prioritarios será el conflicto en Medio Oriente y la situación en el estrecho de Ormuz, una de las rutas estratégicas para el comercio mundial de petróleo y gas natural.
Estados Unidos buscaría que China utilice su relación diplomática con Irán para impulsar acuerdos que reduzcan la tensión en la región y estabilicen los mercados energéticos internacionales, afectados por el incremento en los precios del combustible.
Taiwán y los semiconductores elevan la tensión
La situación de Taiwán también ocupará parte importante de la agenda bilateral.
China mantiene su postura de considerar a Taiwán como parte de su territorio, mientras que Estados Unidos ha reforzado su respaldo político y militar hacia la isla en los últimos meses.
El conflicto adquiere además relevancia económica por el dominio de Taiwán en la fabricación de semiconductores y chips avanzados, indispensables para celulares, computadoras, centros de datos e Inteligencia Artificial.
