“¡Nos están matando y nadie nos escucha!”
Mujeres jóvenes, originarias de diversas comunidades indígenas de Chilapa llegaron al Palacio de Gobierno en Chilpancingo para pedir auxilio urgente, luego de cinco días de ataques de hombres armados.
Denunciaron que más de 800 personas, entre mujeres, niños y adultos mayores, permanecen refugiados en una iglesia de La Montaña baja de Guerrero, mientras hombres armados continúan los ataques presuntamente con drones y disparos de armas largas.
Entre lágrimas, las jóvenes señalaron que sus familiares llevan días atrapados, sin alimentos suficientes y bajo constante miedo de las agresiones.
“Mi mamá me llamó despidiéndose… se escuchaban disparos al fondo”, relató una de las mujeres que se tiró al piso y lloró por muchos minutos tras informar a los medios de comunicación lo que estaban sufriendo en sus comunidades.
También acusaron abandono por parte de las autoridades estatales y federales, pese a que esta mañana se emitieron comunicados acerca de la situación que ya estaba siendo atendida.
“Somos pueblos indígenas, vivimos del campo y sólo queremos que ayuden a nuestras familias”, expresaron finalmente.
