Recula gobierno: sí hubo derrame petrolero en playas del Golfo
Luego de más de dos meses de haberse reportado en medios de comunicación diversos tanto nacionales como extranjeros el derrame de hidrocarburo y su arribo a las playas turísticas del Golfo de México, el gobierno federal reculó en todos sus argumentos y se informó el cese de tres funcionarios de Pemex por haber ocultado la información.
69 días de haber iniciado el derrame en el Golfo de México y de una serie de alegatos del gobierno federal y veracruzano culpando a buques “fantasmas” o chapopoteras, entre otros, Pemex aceptó finalmente su responsabilidad por la fuga de un oleoducto e informó el cese de tres funcionarios sin dar a conocer sus identidades.
En conferencia de prensa realizada ayer jueves por integrantes del denominado Grupo Interinstitucional conformado por funcionarios del gobierno de Claudia Sheinbaum Pardo, se informó el reporte sobre las posibles causas del derrame de hidrocarburo en aguas del Golfo de México desde el pasado mes de febrero.
El reporte señala que la causa del desastre fue una fuga en un oleoducto sin precisar el motivo de la afectación y como resultado de todo ello se informó del cese de tres funcionarios por ocultarlo todo, sin mencionar sus identidades “porque se continúan las investigaciones”.
Funcionarios de Pemex lo supieron desde los primeros días de febrero, lo ocultaron e intentaron repararlo sin informar a su director general Víctor Rodríguez Padilla, según reveló ayer el funcionario federal.
El análisis interno de Petróleos Mexicanos (Pemex) sobre el derrame en el complejo Abkatún-Pol-Chuc no solo identificó el origen de la fuga, sino una serie de irregularidades operativas que, de acuerdo con su director general, Víctor Rodríguez Padilla, nunca fueron informadas a los altos mandos de la empresa.
A partir de la revisión de bitácoras de ocho embarcaciones y el cruce con información técnica y satelital, el funcionario reportó hallazgos directamente a la Fiscalía General de la República y a la Secretaría Anticorrupción y Buen Gobierno, a través de la unidad de responsabilidades de la petrolera.
La primera irregularidad identificada fue la pérdida de integridad mecánica de un oleoducto, así como trabajos de reparación no reportados ni a la dirección general ni a los niveles superiores de la empresa.
En segundo lugar, se confirmó la existencia de una fuga de hidrocarburos en instalaciones de Pemex, la cual fue negada de manera «sistemática» por áreas operativas, incluso en marzo, cuando comenzaron a registrarse arribazones de petróleo en costas del Golfo de México.
Otra de las inconsistencias detectadas fue la coincidencia entre el punto de daño del ducto y el origen de la mancha identificado por análisis científicos, lo que refuerza la trazabilidad del incidente frente a versiones iniciales que apuntaban a otras causas.
Asimismo, se documentó el ocultamiento de al menos 350 m³ de agua oleosa recuperada mediante barreras de contención, información que no fue reportada oportunamente.
También se evidenció una contradicción entre reportes que calificaban el incidente como un “simple lagrimeo” y el despliegue de once embarcaciones utilizadas para contener, recuperar y dispersar hidrocarburos.
Finalmente, el análisis señala como irregularidad la decisión de no detener completamente el flujo del ducto, lo que contribuyó a prolongar la duración y magnitud del derrame. El cierre de la válvula principal se realizó hasta el 14 de febrero, ocho días después de detectada la fuga.
Las bitácoras revisadas documentan que desde el 6 de febrero un sobrevuelo detectó presencia de aceite cerca de la plataforma Pol Alfa, lo que derivó en la instalación inmediata de barreras y trabajos de contención. Sin embargo, el origen exacto de la fuga fue localizado hasta el 8 de febrero por buzos especializados, tras 48 horas de búsqueda en condiciones adversas.
La fuga se ubicó en un oleoducto de 36 pulgadas en el lecho marino, dentro del activo Abkatún-Pol-Chuc, donde convergen varios yacimientos. La reparación concluyó el 18 de febrero.
“Hay que revisar día por día, hora por hora lo que sucedió. Vienen los reportes. Eso fue lo que analizamos y esas fueron las seis conclusiones”, afirmó Rodríguez Padilla.
El secretario de Marina, Raymundo Pedro Morales Ángeles, señaló que derivado de esta estrategia para combatir la contingencia ambiental, las autoridades dispusieron la movilización de elementos en los estados de Veracruz, Tabasco y Tamaulipas.
“Se movilizó a tres mil 365 elementos de la Marina, Defensa, Semarnat, Pemex, Profepa, Conapesca, ASEA, CONANP, y de municipios; entre los recursos materiales se dispusieron buques y embarcaciones (25), vehículos (48), aeronaves de fija y móvil (9), drones submarinos (3), drones aéreos (3) y 18 mil 500 metros de barreras de contención.
El titular de la Marina detalló que se ha establecido una zona de vigilancia en los límites fronterizos con Estados Unidos. Aseguró que los últimos reportes donde se puede ver que sigue arribando residuos de hidrocarburo en las playas, se debe a “una dinámica natural del mar”.
La presencia de hidrocarburo ha tenido mayor presencia entre Centla, Tabasco hasta Playa la Pesca, Soto la Marina y Playa Bagdad en Tamaulipas; sin embargo, afirmó que ya se encuentran libres en su totalidad.
Adelantó que se han realizado muestreos para realizar análisis en playas y en el sistema arrecifal veracruzano. Por instrucciones desde Palacio Nacional, la SECIHTI ha conformado un grupo científico que llevará a cabo múltiples actividades, entre ellas:
“Desarrollar un sistema de alerta temprana que emita procedimientos preventivos con base en modelos, umbrales de riesgo y observaciones en tiempo real”.
Entre las acciones mencionadas se encuentra la presentación de una denuncia ante la Fiscalía General de la República (FGR) contra quien resulte responsable de los eventos ocurridos en febrero pasado.
Durante la intervención de Rosaura Ruiz Gutiérrez, titular de la Secretaría de Ciencias, Humanidades, Tecnología e Innovación de México, se precisó que otras líneas de investigación científica, apuntaron que la causa podría estar relacionada a dos chapopoteras naturales.
De acuerdo con las autoridades federales en la conferencia pasada se señaló que el hidrocarburo podría estar relacionada a la chapopotera natural de Coatzacoalcos, o posiblemente a la chapopotera natural de Cantarell.
Empero, tras los avances en la investigación, la conclusión fue que existe evidencia de que sí hubo un derrame de hidrocarburo en las inmediaciones de la plataforma de Abkatún, Cantarell de Pemex, el cual fue dispersado… sin embargo, no se tiene un cálculo confiable del volumen exacto.
El director general de Pemex agregó que revisó la bitácora de al menos 8 barcos, “el 6 de febrero se observó presencia de aceite en la cercanía de Pol Alfa, se instalaron barreras de contención y los protocolos correspondientes”.
Tras 48 horas se identificó el origen de la emanación, “el 8 de febrero marinos encontraron la fuga en un oleoducto de 36 pulgadas, por lo que iniciaron la reparación, trabajos que concluyeron el 18 de febrero”.
Aseguró no haber sido informado sobre irregularidades como pérdida de integridad mecánica y la reparación de un oleoducto; una fuga de hidrocarburo en las instalaciones de Pemex; la coincidencia entre el sitio y el identificado como el origen de la estela de aceite t el ocultamiento de agua oleosa recuperada en la barrera de contención de al menos 350 metros cúbicos.
Igualmente, no fue informado sobre la contradicción de un simple lagrimeo y el gran despliegue de 11 barcos en total que se usaron para recuperar el hidrocarburo que escapó del oleoducto y la decisión de no cortar el flujo en su totalidad para limitar la duración y la magnitud del derrame.
Al mismo tiempo, se detecto simulación la dispersión de los hidrocarburos derramados y su llegada a las playas del Golfo de México.
Por lo anterior, se tomó la decisión de separar de su cargo el subdirector de seguridad salud en el trabajo y protección ambiental, el coordinador de control marino, derrames y residuos, el líder de derrames y residuos, sin dar a conocer sus nombres.
En la conferencia estuvieron presentes Luz Elena González Escobar, secretaria de Energía; Rosaura Ruiz Gutiérrez, titular de la Secretaría de Ciencias, Humanidades, Tecnología e Innovación de México; Raymundo Pedro Morales Ángeles, secretario de Marina; Marina Robles García, subsecretaria de Biodiversidad y Restauración Ambiental en Semarnat y el director de Pemex, Víctor Rodríguez Padilla.
