Expresiones

Patrulla de papel

Enrique Castillo González

Acapulco. Hotelería, punto #1

Y sí, solo decir, «Acapulco» genera en quien lo dice y en quien lo escucha un hilo de sensaciones e incluso reacciones. En el ahora (es decir, justo cuando escribo) facilita dar la «información» de este nuestro puerto; una más, al agregar la palabra «hotelería» la ola de ideas se eleva y, aún más, si escribimos «turismo» el coctel de sensaciones hidrata las papilas gustativas.

Recientemente acá sobre la mesa rondó una pregunta «¿dónde comienza el mar?» con la pregunta vino la respuesta «el mar inicia en el lugar donde lo ves por primera vez».

Conversando con José Vasconcelos (nombre elegido por el nuevo miembro del Think Tank) se sumaron ideas al tema ahora en comento; esas hicieron renglones después párrafos; nació entonces una buena pieza para el análisis; así de la conversación con el también acapulqueño se dio esto:

Ubicado en el Estado de Guerrero desde siempre la alguna vez aldea de pescadores, después puerto ferial, fue siempre «destino turístico». Ahora, pongamos por partes la fluida conversación con Vasconcelos.

—Acapulco. La historia en la industria hotelera se remonta a los principios del siglo XX. Bien, me gustó la dirección de este comentario del recién sumado, fue diferente y bien por tocar «el punto» … Acapulco, destino turístico, hotelería. Y, al comenzar a hablar de HOTELERÍA, José dice esto.

—El primer hotel notable es el Villa Vera; construido en 1932 marcó una era de glamour. He de confesarlo, nunca había entrado a la historia del puerto por ese lado. Vasconcelos hablome de «lujo tropical» y otras figuras. Acá el neo/nato en este Taller da un dato interesante: la apertura de la ruta federal 95 (Distrito Federal/CDMX) detonó la llegada de grandes capitales a esta alguna vez aldea yope. La nueva manera de dibujar el nacimiento del Acapulco turístico siguió teniendo mi atención. Dice más.

—De 1930 a 1996 se construyeron más de 270 hoteles distribuidos esos por zonas; Zona Tradicional aproximadamente 162 hoteles, casi todos en Centro Histórico y playas de Caleta. Zona Dorada alrededor de 96 hoteles; fue en los años 70-80 el mayor énfasis, seguramente la avenida costera Miguel Alemán hizo veces de «tierra prometida» para los grandes empresarios hoteleros. Algo quiso aforar Vasconcelos en relación con el desarrollo de la Zona Diamante, me habló de solo 12 grandes hoteles, aunque siento, quedó corto. Ya daré yo más datos.

En su conversación José bien dice: el pico del turismo (en Acapulco obvi…) fue entre el año 60 y 70 del siglo XX —agrega él—, de 308 mil 200 de 1960 a 1 millón 135 mil 500 en 1971, si tuvo usted la idea, «la mayoría de esos fueron blancos, arios, sajones (gringos pues) estuvo en lo cierto». Y cierra esta primera parte de sus comentarios diciendo— se tiene el año 2000 como inicio de una ola de violencia criminal y eso comenzó a mermar la llegada de «el gran turismo». Y marco acá el punto y aparte de una primera parte pues quiero retomar las ideas de los párrafos anteriores para acotar e incluso opinar.

Regularmente, al hablar de Acapulco, yo hubiera iniciado con los hoteles Caleta, Boca Chica e incluso el Flamingos, hablaría de las playas Caleta y Caletilla, algo mencionaría de la Plaza de Toros e incluso del Jai Alai, ¡de Tin Tan¡ y de las corretizas obsequiadas por el Peralvillo acá por el paseo del Pescador. Después iría a la construcción de los hoteles ya sobre la costera Miguel Alemán para decir algo de los hoteles Ritz e incluso del original Marriot, después intentaría sorprenderlos con las historias del hotel Hilton, vuelto después Hyatt Continental y rumbo a la aún lejana playa Icacos el otro Hyatt «Regency». ¡más!

Ocuparía tiempo, tres o cuatro párrafos para hablar del hotel Las Brisas y todas sus magníficas historias. Pero respetaré lo comentado por Vasconcelos.

Acá el recién llegado a la mesa llenó otros renglones con información dura, datos perfectamente ciertos se fueron alineando, aunque yo ya estaba enganchado en el Acapulco multiplaticado.

La mística de La Quebrada, acto físico donde se refleja el carácter fuerte de aquellos acapulqueños de principios de la época de oro. También mi cerebro regurgitaba lo interesante de aquel Pie de la Cuesta, ir y venir del comercio de los pueblos de la Costa (Grande). Sea entonces ¿a dónde quiero llegar?

Duele traer aquello a la mente, aunque para fines de lanzar una buena idea se debe hacer. Resulta entonces, el paso de años de pandemia, más los huracanes Otis y después John dejaron al puerto al borde de la desaparición. De aquellos eventos nos queremos quedar con dos.

1.- El apoyo justo y perfecto de la Secretaria de la Defensa Nacional y la Secretaría de Marina Armada de México 2.- la enorme capacidad de las empresas hoteleras Mundo Imperial.

De lo primero fue mucho más la acción humana del talento (humano) de los altos mandos del Ejército Mexicano, no solo por la presencia de hombres y mujeres embrazando las armas nacionales, la obra logística vaya si regresó en menos de 3 semanas mucho de la normalidad al puerto. y ahora el punto número 2.

Antes mencioné el desarrollo de la empresa Mundo Imperial, interrumpí el comentario, ahora vuelvo a ese; acá intento aterrizar la intención de aforar sobre ello(s).

Sin ánimo de dar «fechas exactas» pues solo intento citar el espíritu de la idea, escribo. Mundo Imperial, desde el primer día de su existencia allá, donde ahora está acunado, dio, además de fuerza económica a su entorno, una buena personalidad. Sin duda, el empuje de Juan Antonio Hernández V. y Seyed Rezvani impulsaron todo ello, el primer intento de eso hace (más o menos) 20 años, generó un teatro y un centro de convenciones, meses después un fulgurante hotel de Gran Turismo. Aunque intento ser pragmático siento no estar siéndolo; explicar la expansión del concepto Mundo Imperial ocupará decenas de párrafos, solo agrego.

En los días de crisis (Otis, John) sin dudarlo Mundo Imperial entregó al Plan DN-3-E sus instalaciones y su apoyo logístico, Ahora, y antes de trazar parágrafos para explicar «mi idea del nuevo Acapulco» digo algo de la ubicación geográfica de este gran Mundo Imperial.

Sin lugar a dudas, el 95 por ciento del concepto ACAPULCO es «la Bahia de Acapulco». En los brazos de la bahía está, al sur bajo los oleajes el hotel Las Brisas y la extraordinaria franja de testaurantes de alta gama, y en el brazo norte la hermosa colonia Las Americas; entre esas la(s) bahía(s) de Santa Lucía y Acapulco. Entonces va la pregunta (siguiendo el método de nuestro tatich, pues Paul von Hindenburg hace de «las preguntas» un ritual).

¿Y si el «concepto Mundo Imperial» tocara la vida hotelera de las hospederías sobre ese gigantesco espacio geográfico frente a las bahías? Si ustedes, 12 lectores, percibieron ya el interés de nos, los activos del Think Tank, por poner en la misma idea las palabras «Mundo Imperial» y «Bahia(s) de Acapulco solo les puedo decir le atinaron.

De cierto, la misión de esta Columna #1 es entrar al asunto Acapulco-hotelería-turismo y esa lleva el fin de generar interés de «los propietarios» por hacerse del PROTOCOLO MUNDO IMPERIAL, desarrollar operaciones de más de 3 hoteles de la bahía sería «un buen principio». Recordemos, en los días del gobierno de Ángel Aguirre el omnipresente Carlos Slim puso un extremo de su varita mágica sobre propiedades de Caleta/Caletilla, werever.

Daré un giro más al tornillo. Si la máquina Mundo Imperial en 10 años logró inventar un emporio hotelero allá lejos de la bahía de Acapulco, dando incluso impulso a poblaciones como San Marcos y Playa Ventura ¿cuál sería su alcance si ellos (MI) trazan sus planes sobre la bahía aquella bajo y frente al frontón de montañas? En fín. Van ahora algunos parágrafos.

Observen ustedes, ¿se han dado cuanta la cantidad de escenarios naturales dentro del municipio de Acapulco? los hay de todo: selvas, manglares, sabanas, lagunas (incluso negras) ríos, playas, riscos, créanlo, solo faltan picos nevados.

En tópicos SOCIALES, Acapulco durante siglos fue puerto de entrada y salida al comercio mundial. La Nao de China o Galeón de Manila comunicaba a América con Asia ello cuando Norte América era un desierto. Otra, Benito Juárez entró por Acapulco para iniciar el proyecto de la República. Del Puerto de Acapulco salió el primer Santo Mexicano. Cómo digo.

Es fácil pensar, Acapulco es el espacio natural mejor favorecido por la naturaleza ello en todas las costas de la América bañada por el Océano Pacífico. Así, es fácil pensar. Acá debe existir la mejor hotelería de América (de hecho, así fue), pero («pero» palabra lapidante) hoy frente a las bahías de Acapulco no hay un solo hotel ni de 5 estrellas ni de Gran Turismo, y eso no es culpa de las hospederías… (espere la siguiente patrulla y leerá por qué afirmo esto).

Sello esta. No se lee descabellado buscar echar a andar los «protocolos Mundo Imperial» en las cadenas hoteleras con intereses en las Bahías (Acapulco) recuerden, hoy los alguna vez grandes hoteles pelean por solo lograr ser CONDOMINIOS (repito, espere el siguiente patrullaje).

Último patrullaje.- La renovada Secretaria de Marina (SEMAR) deberá poner en acción una misión de «inspección» en todo lo relacionado a la Capitanía de Puerto en Acapulco, el trabajo desarrollado por el hoy capitán de puerto José Florentino Gallardo toca fondo. Adelanto. Con hacer estudios comparativos nos damos cuenta, «la economía náutica» no está donde Acapulco la debería tener, y aprovechando también la próxima «patrulla» ahí buscaremos fondear más datos e información.

Balazo al aire.- ¿Por qué la categoría 5 ESTRELLAS desapareció de Acapulco?

Greguería.- Le pregunta el sordo al tonto ¡¿tres más dos!? El tonto responde ¡siete! y el sordo riéndose casi grita ¡desde aquí te brinco!… (noentendí).

Oxímoron.- Sombre iluminada.

Haiku.- Tu sonrisa, aprisa

hace mi vida,

gracias luna sonriente.

 

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