Enfoque
Carlos Díaz Figueroa
- Acapulco no requiere de improvisación
Cualquier aspiración es legítima y respetuosa, aunque hay cuadros políticos de alturas y niveles al igual se deben medir a través del trabajo sobre el terreno electoral, toda vez que se requiere un perfil opcional que represente votos para ganar.
Para gobernar Acapulco se necesita carácter frente a los desafíos de un municipio colapsado por la falta de sensibilidad en resolver una serie de demandas particularmente con los servicios públicos y el problema histórico del agua potable.
Es decir, en el municipio porteño no puede ser el centro de la improvisación para darle dirección a la exigencia a lo referente, entre otros pendientes, en el caso de la gobernabilidad como principal causa social de certeza en Acapulco.
A nadie se le descarta por la sucesión de la alcaldía, no obstante que la preferencia electoral ha sido evidente y notable en la popularidad en el oficial mayor de la secretaria de finanzas del gobierno estatal, Ricardo Salinas Méndez.
El funcionario del gobierno del estado viene marcando una ruta con la labor social en el centro de territorio, por lo que no es producto de cierta casualidad, sino, en razón a lo que anteriores y actuales han dejado de hacer en el municipio.
Además de la sencillez ha mostrado capacidad de atención y solución para abordar los distintos problemas de carácter social, bajo un contexto de responsabilidad con las necesidades más sentidas e históricas de la ciudadanía acapulqueña.
A manera que Ricardo Salinas se ha convertido en la opción viable en el momento que la cúpula de morena inicie mecanismos para medir la mejor opción para Acapulco al igual que otras alcaldías y para diputados locales y federales.
Cabe mencionar que en las varías encuestas elaboradas, los resultados de la medición colocan al Oficial Mayor como un referente opcional y viable, de lo que todo parece indicar con posibilidades como el candidato de unidad.
Los números hasta el momento están inclinados por el proyecto de continuidad para el tercer piso de la transformación en el municipio de Acapulco, con un precedente a la capacidad de labor social conducida por Ricardo Salinas Méndez.
