Liberan a condenados por feminicidio; investigación, errática
La magistrada del Poder Judicial del Estado de Guerrero, Indalecia Pacheco León, absolvió a cuatro personas que habían condenadas a 40 años de prisión por el feminicidio de la menor Ayelin Iczae en la ciudad de Tixtla, debido a fallas garrafales en la investigación que realizó la Fiscalía de Guerrero.
El pasado mes de septiembre del 2025, luego de cinco años del crimen contra Ayelin Iczae Gutiérrez Marcelo, la jueza Mariela Soraya Alfaro Zapata impuso una pena de 40 años de prisión en contra de Eleazar «C», Aurelio «R», Juan Pablo «C» y Hugo «G» por el delito de feminicidio.
Esa primera sentencia por parte de la jueza referida fue resultado de las pruebas periciales y testimonios. sin embargo, hace unos días la magistrada Pacheco León dictó un revés al confirmar la sentencia absolutoria hacia los cuatro acusados de ese crimen por parte de la Fiscalía de Guerrero que encabezaba en ese momento Jorge Zuriel de los Santos Barrila.
Ayelin Iczae, según lo determinado por las autoridades de justicia, fue privada de su libertad, incomunicada y abusada sexualmente antes de ser asesinada. El atroz crimen ha sido condenado por organizaciones, colectivos y otros sectores sociales desde el 2020.
En un texto compartido por parte de la organización Glorieta de las Mujeres que Luchan, Flora Marcelo —madre de Ayelin— lamentó la falta de empatía por parte del Estado mexicano y la revictimización que demuestra que las madres que luchan por la justicia “estamos solas”.
“Las instituciones después de que no hacen un buen trabajo, nos revictimizan, nos criminalizan nos hacen sentir culpables, ellos no piensan en el daño que nos hacen vivir a nosotras como víctimas”.
“No solo tratamos de sobrellevar este vacío, este dolor, sino que también tenemos que lidiar con gente inepta que no hace bien su trabajo”, escribió desde las redes sociales.
La sentencia absolutoria habría sido dictada la semana pasada por parte de la magistrada, quien ha manifestado su apoyo y respaldo a la Reforma Judicial en México, avalada el año pasado.
En la audiencia de alegatos finales del juicio oral del feminicidio de la niña Ayelin Iczae Gutiérrez Marcelo, desaparecida el 15 de octubre de 2020 en Tixtla y localizada desmembrada el 19 del mismo mes con señas de ataque sexual, revelaron que una persona implicada en los hechos sigue libre y que la Fiscalía General del Estado (FGE) no lo investigó, entre inconsistencias del caso.
Cabe recordar que en 2020, De los Santos Barril, confirmó que en la desaparición y homicidio de Ayelín, de 13 años, participaron al menos cuatro personas y de una de éstas se tiene identificado el perfil genético, mismo que se obtuvo de los indicios que se levantaron en la escena del crimen.
Destacó que desde el 16 de octubre cuando recibieron la denuncia sobre la desaparición, se activó la Alerta Amber y con ella todos los protocolos de búsqueda de la menor, quien finalmente fue localizada sin vida en un paraje cercano a su casa, en la ciudad de Tixtla.
El entonces fiscal agregó que en el lugar donde fue encontrado el cadáver de la menor se levantaron indicios que fueron procesados por las diversas áreas de la Fiscalía del Estado. Además, se realizó un nuevo operativo de búsqueda de indicios en un perímetro más amplio del lugar logrando con ello localizar otro escenario.
En ese lugar, indican los reportes periodísticos de esas fechas, se encontraron cabellos, residuos biológicos y una playera humedecida. De esos indicios se extrajo el material que permitió construir el perfil genético de uno de los involucrados y además se determinó que participaron la menos otros tres.
El fiscal, en aquella ocasión, no quiso responder preguntas expresas sobre rumores que se han diseminado en torno a que entre los detenidos por los hechos se encuentra el padrastro de la menor.
Reconstrucción de una tragedia
La mañana del 19 de octubre del 2020, la noticia fatal circuló en la ciudad. Ayelin fue localizada muerta en una barranca, que ya había sido rastreada por elementos de la Fiscalía estatal y policía municipal, a pocos metros de su vivienda en la colonia La Candelaria, de la que salió el jueves alrededor de las tres de la tarde.
La menor iba a encontrarse con Flora, su mamá, en el negocio de reciclaje. La niña estudiante de secundaria hacía su tarea cuando recibió la llamada de su madre para que bajara al negocio y comieran juntas.
Ayelin primero terminó la tarea, lo que le llevó varios minutos más. Cuando acabó sus responsabilidades escolares salió corriendo de la vivienda de una planta, frente a la barranca Chichipico.
Esa barranca permite cortar vuelta. A sólo 200 metros, por un camino lleno de monte, se sale a la colonia 6 de Noviembre. En esos 200 metros, cuando sólo había caminado la mitad, alrededor de las tres de la tarde, Ayelin desapareció.
A la mitad de ese camino accidentado hay un pino joven y un eucalipto. Todo lo demás es maleza perenne, esa que aparece con la lluvia y se seca al final de la temporada. El pino y el eucalipto se ven desde esta casa en la colonia La Candelaria. En línea recta hay unos 100 metros solamente.
Abajo, Flora esperaba a su hija. Salió a encontrarla porque no llegaba. La mamá hizo la primera búsqueda y, un par de horas más tarde, se sumaron los vecinos. La barranca fue peinada varias veces. A la una de la mañana del viernes pararon sin encontrar pistas del paradero de la menor.
Un hermano de Flora, tío de la menor, se enteró de la desaparición de su sobrina y llegó el domingo a ayudar a buscarla. No vive en Tixtla. Pidió a Flora y a la hermana de Ayelín, una chica de unos 15 años, que lo llevaran a la vereda por la que caminó la niña desaparecida. Ellos hicieron el descubrimiento.
El 8 de octubre del 2025, la Fiscalía General del Estado de Guerrero, a través de un comunicado, informó la sentencia de 40 años en contra de Aurelio, Juan, Hugo y Eliazer, identificados como responsables del feminicidio de la menor Ayelin cometido el pasado 15 de octubre del 2020.
Tras 5 años del desahogo de los elementos de prueba presentados por la FGE de Guerrero, la jueza dictó la sentencia condenatoria, además impuso el pago correspondiente a la reparación del daño.
En la investigación salió un quinto perfil genético, identificado a través del semen encontrado en la víctima, que no corresponde a ninguno de los cuatro procesados quienes siempre se declararon inocentes.
No se tomó en cuenta diversos temas como la perspectiva de género, ni se siguieron diversos protocolos como la cadena de custodia, se presentaron fotografías cadavéricas tomadas por Semefo y no en el lugar de los hechos. En una palabra, la investigación se hizo en fast track para salir del atolladero mediático.
Ahora, esas personas que fueron señaladas como responsables por una Fiscalía que hizo una investigación al vapor, inventando indicios y rompiendo protocolos se les ha dictado sentencia absolutoria.
La violación y asesinato de Ayelin sigue impune.
