Graban bajada de escorrentías a la bahía de Acapulco; no contaminan
Luego de que por la mañana de este domingo se registrara una intensa lluvia sobre el canal de La Garita, en redes sociales se observaron miles de litros de aguas revueltas y con apariencia de suciedad que penetraron al mar de la bahía acapulqueña. Las autoridades estatales y municipales, de inmediato, rechazaron la contaminación, pero no explicaron por qué el fenómeno visual desagradable no pudo ser prevenido.
Varios internautas mostraron el arrastre de agua de color negro que bajó por el canal que se encuentra en la glorieta de la Diana Cazadora, casi inmediatamente después del aguacero que se registró por la mañana.
Al poco tiempo, por parte del gobierno del Estado, el titular de la Promotora de Playas, Alfredo Lacunza de la Cruz, informó de la realización de recorridos de supervisión ante las alertas de escurrimientos hacia la bahía del puerto, después de las intensas lluvias.
El funcionario estatal mencionó que estas aguas de coloración oscura, se trata de agua pluvial estancada, la cual es arrastrada por las lluvias recientes, removiendo polvo, lodo e impurezas, reiterando que no se trata de aguas negras.
“Y eso ha ocasionado que dentro de los canales pluviales que tenemos aquí en Acapulco, que es Aguas Blancas, el Río del Camarón, aquí en Plaza Quebec, y allá en la Diana también, pues tengan escurrimientos de lodo, de polvo, de arena, de todo lo que se ha, obviamente bajado de la parte alta”, agregó.
Precisó que no es ningún tipo de contaminación y que no hay ningún tipo de problemática de vertimientos de agua contaminada a la bahía del puerto de Acapulco.
Sostuvo que el agua que llegó al mar no tenía olores fétidos ni desagradables.
Por el gobierno municipal, los titulares de la Comisión de Agua Potable y Alcantarillado (CAPAMA) y de la Dirección General de Ecología y Protección al Medio Ambiente-Acapulco también informaron que realizaron esta mañana un recorrido por la franja de arena de la bahía de Acapulco.
Se supervisó el estado de los canales fluviales que desembocan al mar, para verificar su condición, ante las lluvias que se suscitaron esta mañana. En dicho recorrido, se constató que no hay descargas de aguas residuales, sino solo la turbiedad propia que genera la lluvia al mezclarse con la tierra propia de los cauces de la ciudad.
