Desprestigio de los partidos políticos
Javier Morlett Macho
Los partidos políticos no solo están desprestigiados por su estilo mediocre de hacer política, sino que también están anestesiados ante este desprestigio.
Observamos que con soberbia se muestran indiferentes ante el desprecio social, apuestan a nuestra mala memoria y confían que con dinero suficiente pueden mover las masas.
Ante esta lamentable situación me permito señalar algunas causas de este desprestigio:
1) Los políticos no están enfocados en los problemas de la gente, están enfocados en los problemas de la política, por cierto, problemas que ellos mismos crean en su búsqueda del poder.
2) Las dirigencias políticas creen que basta la improvisación, la experiencia, y la formación académica para gobernar. No saben que existen ciencias y técnicas de gobierno que se han venido desarrollando en los últimos años, que los políticos ignoran, es decir: «no saben que no saben».
3) En nuestro país existe un sistema de baja responsabilidad, nadie es responsable ante nadie, por consiguiente, da lo mismo hacerlo bien que hacerlo mal, eso facilita el estancamiento, facilita la corrupción y en general la falta de ética.
4) Los partidos políticos funcionan como clubes electorales. No tienen centros de formación de sus dirigentes y sus líderes, no tienen centros para pensar sobre el país y están muy centralizados, muy lejos de la gente. Las decisiones las toman las elites partidistas en negociaciones oscuras sin ética ni congruencia ideológica.
Los mueve la búsqueda del poder por el poder mismo, ante la ausencia de un modelo de país que genere progreso sostenido para todos.
