Sigue venta de niñas en comunidades indígenas de Guerrero
La venta de niñas continúa practicándose en comunidades indígenas de Guerrero donde el idioma español es el impedimento fundamental para frenar el problema, denunció la titular del DIF municipal de Xalpatláhuac, Claudia Lizeth Estrada Lozano, quien urgió a instituciones y activistas a sumar esfuerzos para proteger a las menores.
Al participar en el Primer Encuentro Estatal de Mujeres Indígenas, celebrado en el Palacio de Cultura de la capital del estado, la responsable del DIF ejemplificó que en la comunidad mixteca de Cahuatache sigue de manera recurrente la venta de niñas a temprana edad.
Estrada Lozano urgió a instituciones públicas y privadas, así como activistas que se preocupan por los derechos de las niñas y niños, a sumar esfuerzos para frenar este problema que preocupa y afecta directamente a niñas indígenas de toda esa zona mixteca.
Admitió que se trata de una práctica histórica, normalizada por los padres de familia, quienes deciden entregar a las menores a cambio de dinero sin considerar el sentir de las niñas. “Tenemos que hacer algo. Tenemos que unirnos como mujeres”, expresó.
Advirtió que una de las principales barreras para hacerles entender y atender a los tutores es el idioma, ya que en diversas comunidades de Xalpatláhuac solo se habla mixteco y no entienden el español, lo que dificulta entablar diálogos de la grave situación de esta práctica.
El DIF municipal, admitió la funcionaria, no cuenta con cifras precisas sobre los casos, pero aseguró que las menores son entregadas desde la edad de 12 años y que en esas comunidades se considera que “después de los 15 años ya les pasó su edad”.
Explicó que, como parte de sus funciones, acude a las localidades para entregar despensas y apoyos sociales que brinda directamente la autoridad local.
Precisó que han trabajado en coordinación con la Secretaría de la Mujer estatal quienes imparten cursos-talleres y pláticas, “pero la gente es muy difícil hacerla cambiar, porque ya lo ven normal el vender a sus niñas”.
El municipio es gobernado por Ramón Lorenzo Cárdenas, de Movimiento Ciudadano, cuya administración trabaja en la impartición de talleres en las comunidades, aunque persiste la venta de niñas.
Según un reportaje realizado por el periódico Reforma, pagan por niñas a partir de los 9 años desde 40 mil hasta 200 mil pesos o, incluso, pagan con ganado o cerveza, una práctica atribuida a «usos y costumbres» de las comunidades frente a la que autoridades permanecen apáticas.
En el reportaje de Reforma se indicó que se entrevistó a diversas mujeres indígenas, quienes corroboraron el uso de esta práctica a través de su propia vivencia.
«Te ponen un precio y así te venden sin preguntar, sin avisar», relató Julia, una mujer indígena que fue vendida por su abuelo a los 13 años. «No tienes opción de decir que no».
Se estima que 300 mil niñas han sido vendidas para matrimonio en Guerrero, pero no existen cifras exactas, ya que la mayoría de estas uniones no se registran, dijo Martha Givaudan, presidenta de la organización no gubernamental «Yo quiero Yo puedo», que trabaja en el municipio de Metlatónoc.
El gobierno de Andrés Manuel López Obrador, quien dijo apoyar al pueblo indígena, nunca tomó medidas para frenar esta práctica, a pesar de que viola la ley federal.
«Nadie en el pueblo nos ayuda, ni el municipio, ni el Estado, ni el gobierno federal», afirmó entonces Julia, quien logró escapar después de que su esposo la golpeara durante años. «Dizque los usos y costumbres protegen, pero en realidad permiten el abuso de las niñas y mujeres».
Mariana también fue vendida en su niñez y narró una historia similar. «En nuestros pueblos no llegan los programas sociales», afirmó, «y menos para ayudar a la mujer. De hecho, antes el programa ‘Prospera’ ayudaba algo, pero en los últimos años no llegan recursos ni programas para esto», continuó. «Muchas niñas están sufriendo».
Mariana cuestionó por qué las autoridades permiten estos abusos. «Hay tráfico de drogas y armas en los pueblos, aunque esto no es parte de los usos y costumbres indígenas. ¿Por qué las autoridades permiten que siga la venta de niñas como si fueran animales, amparándose en los usos y costumbres?», expresó.
