Patrulla de papel

Enrique Castillo González

Hurgando en el gen de la SEDENA

Una exigencia intelectual obliga a los del Think Tank a regresar al tema de exegesis a la obra académica del Mayor Durosoon. Antes de volver a aquellas notas recordemos.

Desde hace más de un año, quienes nos juntamos a desfacer entuertos que anudan el camino de nuestras disertaciones sobre la Seguridad Nacional, nos dimos a la tarea de escribir “cuadernos de trabajo” que tratan de la Seguridad de nuestra nación. Justamente ahora estamos enredados en la excelente obra “Secretaría de la Defensa Nacional//historia y perspectivas”; escrita esa por quien aquí presentamos con el nombre de “Mayor Durosoon”.

Habrá que decirlo, antes hubo otros patrullamientos de los cuales tomamos los antecedentes que nos traen hasta el ahora presentado; en los apuntes de hoy nos regodearemos en el génesis del carácter militar de la parte española de nuestra nación; y es que Durosoon, en su obra, sí que se metió en las entrañas no del ser, si del espíritu del ser de la SEDENA; lean como este señor Mayor toca el tema de los días del Imperio Español y su Nueva España. Dice Durosoon.

En la naturaleza de cada Estado y cada Imperio también llevó a desarrollarse distintos tipos de poder armado (habla de la España que creyó que pisaba sus “Indias”) por Ejemplo España, Francia e Inglaterra mostraban el desarrollo de sus bases navales y sus armadas de marina. Y agrega— durante el siglo XVI España logra imponer a las demás fuerzas europeas un imperio de dimensiones antes no vistas; de vocación católica y aspiraciones de universalidad; su Rey Carlos V hereda posesiones territoriales en Europa, América y eso le permitió decir “en mis dominios no se ponía el sol”.

En otra parte Durosoon explica— la estructura burocrática, con el Rey a la cabeza, se apoya en una seria de Consejos departamentales —acá hago una reflexión— ¡si algo tuvo España desde antes de ser la conquistadora de América, es que fue una poderosa máquina burocrática! Habrá que recordar que desde la península Ibérica el Rey imperaba, además de sus capitanías y virreinatos en la hoy llamada “América” también en los Países Bajos y Alemania.

Durosoon explica perfectamente el largo periodo de conflictos bélicos que se vivieron entre el siglo XV y el siglo XVIII donde España, Francia e Inglaterra estuvieron arrebatándose el poder y territorios, aunque, para el siglo XVIII España ya sustentaba su mayor riqueza en sus colonias de América.

Pasemos al instante donde Paul von Hindenburg concluye los trabajos.

Aunque, antes de revisar lo expresado por Paul von Hindenburg, Orador del taller, leamos otros parágrafos de Durosoon.

Por lo que hace al Gobierno para las Colonias Americanas en primer lugar se debe de considerar sus objetivos, y eran dos; encontrar la ruta marítima hacia las Indias y, encontrar minas de oro y plata. Luego entonces los peninsulares en la Nueva España diseñaron e instrumentaron desemejantes medidas y formas de organización gubernamental- y… en términos generales, y a lo largo del periodo colonial el territorio americano dominado por España quedó divido en 9 grandes gobiernos, 4 Virreinatos y 5 capitanías (en su trabajo Durosoon da fechas y detalles).

Para mí no hay duda, lo que el autor del libro “Secretaría de la Defensa Nacional//Historias y Prospectivas” desarrolla es la idea clara del gen de orden y autoridad sembrado por los órganos militares del siglo XVI al XVIII; como sea, en el Think Tank quedó fija la idea de que la intención del Mayor Durosoon al incluir este tema en su trabajo fue determinar los antecedentes  de un principio de orden y organización en la Nueva España mismo que llegó hasta los cimientos del edificio hoy levantado en “lomas de Sotelo”; más, vayamos con las conclusiones del orador ¿Qué dice entonces Paul von Hindenburg?

Al observar, aún a vuelo de pájaro, la dominación que de México hizo la España conquistadora, entendemos la razón por la cual lo que hoy conocemos como Estados Unidos Mexicanos —inicia diciendo Hindenburg y continua— creó, como parte de su estructura social, un cuerpo dedicado a defender pueblo, territorio y gobierno, de todo quienes intentaran avasallarnos —sabido que tenía toda la atención Paul continúa.

Es tan solo concientizar el hecho, incontrovertible, de que la Seguridad es una condición aspiracional del ser humano.

Por tanto —sigue hablando Hindenburg— no se trata solo de México, pero sí de todos quienes pretenden formar un Estado —y continúa.

Es así como, de un concepto general como es la seguridad, surgen tantas clasificaciones que se refieren a la particular necesidad que debemos solventar.

Entonces sigue hablando Paul— tenemos entre las que nos ocupan en este momento: la Seguridad Nacional, la defensa nacional, la seguridad interior; y la seguridad Pública.

Todas ellas para alcanzar una convivencia armónica en su entorno geopolítico, y una paz interna que posibiliten el desarrollo- con voz firme Paul sigue dueño de espacio y momento.

La SEDENA de hoy es el crisol de todas las fases históricas desde previo a la conquista, hasta el momento que digo esto.

Cada fase histórica genera un concepto, no nuevo, pero pretendidamente congruente con dicho entorno histórico.

Esa metamorfosis es la que confunde toda vez que la Seguridad, en general, es un concepto dinámico, nunca estático-. Paul se pone de pie, recarga las falanges de su mano derecha sobre la mesa, sube los decibeles de su voz y concluye.

La SEDENA de hoy, con los avatares que todos conocemos, pretende adaptarse, pero… requiere de una guía más firme. Menos veleta, Digo…

Fin de este apunte; hasta aquí con la revisión al “¿por qué buscar en la Nueva España el DNA de la Secretaría de Defensa mexicana? Lo único definitivo está en haber entendido lo interesante de seguir revisando esta parte de la historia. Daremos entonces follow Up.

Último patrullaje.- Buscando el gen.

Greguería.– dice Fibronio Limón, tema, digno de ser tratado con dedicación de torcedor de cigarros cubanos, dicho eso dio dos golpes con los nudillos sobre la mesa y dijo “por hoy paso”.

Oxímoron. – el origen de nada.

Haiku. – quedaré en tus ojos,

tatuado, fijo;

así, nunca moriré.

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