Agenda electoral 21

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Carlos Ortiz Moreno

Las fechas oficiales de la batalla que viene…

Carlos Ortiz Moreno

Aunque el calendario electoral oficial indique las fechas legales en que se tienen que arrancar todos los procesos electorales para determinar las 81 alcaldías, 28 diputaciones locales más el cargo a gobernador del estado, las aspiraciones de todos los que suspiran llegar a cualquiera de esos puestos de elección popular arrancaron desde hace un buen rato en todos los frentes, soterradamente, claro.

Incluso, hay algunos que ya comenzaron a tirarse pedradas con todo a la vieja usanza cucarachicida: a periodicazos.

De buenas a primeras, los que tienen el poder comenzaron a mover sus fichas tanto mediáticas como legales para comenzar a ponerse trampas en las que los más ingenuos, tontos o estúpidos, caerán ciegamente pensando que saldrán bien librados de la batalla.

Las elecciones 2021 tendrán un común denominador. Ya no aparecerá Andrés Manuel López Obrador en ninguna boleta electoral ni tampoco tendrá que mandar mensajes ni secretos ni públicos so pena de ser castigado por la ley electoral vigente hasta este día.

Y digo que hasta este día, salvo que los legisladores morenistas decidan cambiar la ley electoral mexicana para satisfacer los deseos de venganza de su Mesías que, pese a tener el poder casi omnipotente, continúa insatisfecho y empecinado en hacer papilla a sus contrincantes que, en el pasado, lo humillaron a más no poder.

A todos —es importante anotarlo— hay que recordarles que el pasado 29 de abril, el Consejo General del Instituto Electoral de Participación Ciudadana (aunque se tarden en leerlo) aprobó los lineamientos de precampañas y campañas a las que deberán sujetarse los partidos políticos, coaliciones y candidaturas comunes en el proceso de 2021, que hasta este momento no tiene variaciones en cuanto a sus tiempos.

Anótenlo. Pero anótenlo bien.

El árbitro electoral la puso aparentemente sencilla: la elección de gobernador —la más cercana— iniciará el próximo 17 de diciembre, fecha en que los partidos políticos podrán comenzar el desarrollo de sus procesos internos. Los procesos internos en los partidos políticos culminarán el 14 de febrero de 2021. Las campañas electorales tienen considerado como punto de inicio el 5 de marzo y concluyen el 2 de junio del próximo año.

Para elegir diputados locales, 28 para ser más exactos, las precampañas iniciarán el 26 de enero y las campañas el 4 de abril.

En este rubro hay que considerar que hay otros 18 lugares para todos aquellos que seguramente serán palomeados por sus respectivas dirigencias partidistas y, supuestamente, por el gobernador del estado.

Ellos serán los elegidos de los Dioses de la polaca porque no gastarán un solo centavo y además se ahorrarán mucha saliva tratando de convencer a los votantes que, se tiene que decir con toooodas sus letras, no les creen ni el bendito… como decían las abuelas.

Esos 18 personajes de referencia son los tan llevados y traídos —y a los que tantas mentadas de madre les cuelgan en todos los ámbitos públicos y privados— diputados coloquialmente llamados plurinominales, pero que pomposa y legalmente son los diputados de representación proporcional quienes, se supone, hacen los contrapesos en las decisiones que toma el Congreso del Estado de Guerrero para ayudar al Ejecutivo a dirigir la entidad.

Otra verdad de a kilo es que a estos elegidos de la polaca muchos los consideren las rémoras del presupuesto estatal. Y no están tan equivocados en esa apreciación.

Sin embargo, ya con el cerebro frío y con ayuda de otros analistas, el problema es que -aunque desaparecer plurinominales suena fantástico- este argumento se suma a la larguísima lista de propuestas que se pintan bien y generan buena imagen, pero no resuelve los problemas diagnosticados.

Un Congreso no será más eficiente ni será menos costoso. Si acaso, lo que se lograría es saciar la sed de venganza popular contra una institución desprestigiada, al tiempo en que se abriría el camino a la sobrerrepresentación de las mayorías.

Me explican los que saben que reducir el número de plurinominales por asumir la falsa premisa de que éstos tienen una legitimidad distinta de la de los diputados electos por mayoría, implica abrir la brecha entre el número de votos obtenidos por un partido político, y la representación en curules que finalmente logra en el Congreso.

Desaparecer a los diputados de representación proporcional facilitaría el camino para que un partido político logre una mayoría artificial. O sea, un 35% de los votos podría constituirse en 51% de los escaños. Algo que para México, ni mucho menos para Guerrero, no sería ninguna novedad pues el fenómeno se vivió, una y otra vez, a lo largo de prácticamente todo el siglo anterior… cuando el PRI era invencible.

Es decir, son un mal necesario… como el oficio más antiguo del mundo, con perdón de las damiselas que lo ejecutan benévola y casi amorosamente a cambio de unos cuantos pesos.

Finalmente, para la elección de las 81 presidencias municipales de la entidad, el IEPC dictaminó que las campañas internas iniciarían el 1 de marzo y las campañas abiertas el 24 de abril… del otro año.

El órgano electoral determinará el tope de gasto de precampaña entre el 9 y 13 de noviembre de este año y, según reza un boletín oficial, el tope de gastos de campaña deberá aprobarlo a más tardar en febrero de 2021.

Lo único que podría cambiar nuevamente todo este panorama de fechas, ya removido preventivamente por el Instituto Electoral de Participación Ciudadana, es el rebrote del virus SARS-CoV-2 causante del coronavirus COVID-19.

O sea… Quédate en casa para que puedas votar… y para que los políticos de siempre se puedan sentar en cualquiera de esos cargos de representación popular… si sobreviven a todos los riesgos que implicará una movilización masiva y si, sobre todas las cosas, continúan vivos con los votos de los guerrerenses.

¿Qué se nos olvida mencionar en la presente columna?

Ah, sí.

Al mismo tiempo, dicen las sagradas escrituras de la política, también habrá elecciones federales en el 2021, denominadas oficialmente por la autoridad electoral como el Proceso Electoral Federal 2020-2021 y que no son otras que las elecciones intermedias que se llevarán a cabo en México el 6 de junio de 2021 para la integración de 500 miembros de la Cámara de Diputados federal.

Debido a la reforma electoral de 2014, en estas elecciones se elegirán simultáneamente los puestos a cargos federales y locales en 32 entidades del país.

300 de esos diputados serán electos por mayoría simple en cada uno de los distritos electorales en que se divide el país (nueve en el Estado de Guerrero), es decir tendrán que hacer su campaña, gastar su lanita y convencer a los votantes que son las mejores opciones en los distritos electorales federales.

Los otros 200 diputados saldrán mediante el principio de representación proporcional al ser votados en listas en cada una de las cinco circunscripciones electorales del país.

A ver, corrijo, no son votados. Son palomeados por las dirigencias nacionales partidistas y la venia de algunos gobernadores, además de consultados con el poder federal en turno, ténganlo por seguro. ¿Qué características deben reunir? Uff… ahí está el quid, dijera un amigo columnista.

Es importante mencionar que se podrán reelegir los diputados de la actual Legislatura para constituirse, a partir del 1 de septiembre de 2021, la LXV Legislatura de la Cámara de Diputados.

Según el Instituto Nacional Electoral, participarán en las elecciones siete partidos políticos con registro nacional, más los nuevos partidos que apruebe el INEl en este pandémico año de 2020. Y seguramente quienes pretendan lanzarse como candidatos independientes.

¿Quiénes serán los protagonistas de toda esta novela de poder?

Esa es la intención del presente mamotreto. Iremos descubriendo, con el paso del tiempo y a partir de la publicación semanal de esta columna, las elucubraciones, guerra sucia, fuego amigo y todo lo que se puede imaginar de una guerra sumamente peligrosa, mi estimado lector.

Hay muchos suspirantes que están dispuestos a participar en el juego del poder público en México para el 2021.

Y esos suspirantes son de todos los tamaños, de todos los colores y de todos los sabores. Son los que seguramente ya comenzaron a soñar los tamaños de pastel que les espera en caso de que ganen y que, en próximas columnas, iremos analizando en términos numéricos lo que tendrán que administrar desde los cargos de gobernador, diputado federal, diputado local, presidente municipal y hasta regidor.

Sin duda alguna, todos ellos tienen los alcances suficientes (y dinero) para querer participar en un handicap que podría tornarse muy peligroso por dos factores importantes:

El número uno es que la violencia sigue siendo un problema que no ha cesado (crímenes por todos lados, aunque se gaste mucho dinero para que todos los medios de comunicación digan que van bajando los índices).

Y el factor número dos es que la pandemia del coronavirus (donde también se ha gastado mucho dinero para aparentar que la situación está controlada) seguramente modificará cualquier vaticinio porque la salud de los mexicanos votantes es endeble.

Ahora sí, agárrense bien… no se vayan a salir del asiento.

Como veo, doy…

Hasta la siguiente.

E:mail: revistaexpresiones2014@gmail.com

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