¡Qué triste fue decirnos adiós!

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José José, ídolo musical de México, falleció el pasado sábado a los 71 años en un hospital de Miami, tras dos años de batallar con el cáncer de páncreas y soportar una batalla mediática y hasta legal entre los hijos de sus dos matrimonios que buscaron estar junto a él.

Sepan que su legado vivirá para siempre y ya está en paz, compartió su hija Sara Sosa, quien estaba con su padre al momento del deceso, en un hospital de esa ciudad norteamericana.

El Príncipe de la Canción, como se le bautizó hace 49 años cuando interpretó aquella inolvidable canción El Triste y que dejó boquiabiertos a muchos cantantes de la época, entre ellos Marco Antonio Muñiz, conquistó al público con interpretaciones como La nave del olvido, Amar y Querer y Gavilán o Paloma.

Originalmente, esa canción fue escrita por el maestro Roberto Cantoral cuando venía en un vuelo hacia el velorio de su madre. En la voz de José José durante su participación en el Festival de la Canción de marzo de 1970, preámbulo del otro festival de la OTI, provocó un impacto demoledor por la retórica que narra. Y fue un gran trampolín del cantante que le dio popularidad no solamente en México sino en toda América Latina y luego en todo el mundo.

José José tuvo una discografía que superó los 50 álbumes y lo hizo acreedor a múltiples premios.

Se fue el amor de mi vida, señaló su esposa Sara Salazar, en la funeraria en Miami.

La familia aún no detalla si traerán los restos del cantante hacia México y se le rendirá algún homenaje oficial o familiar.

Una historia de claroscuros

osé Rómulo Sosa Ortiz, como era su nombre real, siempre dijo que quien lo enseñó a acoplarse a la industria musical fue el tenor continental, don Pedro Vargas.

Más de cincuenta años de carrera lo avalaron desde que inició tocando la guitarra, dando serenatas y presentándose en centros nocturnos. El nacido en la Ciudad de México vendió más de 120 millones de copias alrededor del mundo alcanzó la fama muy pronto, pero luego la fama lo alcanzó a él.

Tal vez la OTI y su interpretación de El Triste, en 1970, le dieron una de las mayores alegrías en su vida ya que consiguió el tercer lugar. Pero tenía destinado el estrellato, siendo la década de los ochentas en la cual vería su mayor esplendor.

El reconocimiento le valió varias nominaciones a los premios Grammy y una estrella en el Paseo de la Fama de Hollywood. Pero como todo lo bueno que le pasó, también vivió momentos de desesperanza con sus problemas de alcoholismo, tal como también vivió su padre, adicción que le causó graves problemas financieros. Cuando llegó al límite decidió internarse en el Centro de Rehabilitación y Universidad Heizelden en Minessota, Estados Unidos.

Pero su carrera no fue la misma. Las afecciones lo persiguieron una y otra vez, ya sea por la enfermedad de Lyme por cerca de nueve años, una parálisis facial o algunas caídas, una de ellas en el escenario en 2013.

Desde niño fui enfermizo, nací muy chiquito y creyeron que no lo iba a lograr, pero gracias a la leche materna es que pude sobrevivir, aunque siempre con problemas de salud como la herencia pulmonar, amígdalas, entre otros, recordó alguna vez.

Cada tanto debía ir a una revisión médica, pues le detectaron alergia a 22 elementos entre ellos el aire acondicionado. Para José José no fue nada fácil descubrir que había perdido su voz, esa misma que lo hizo alcanzar la gloria años atrás.

De pronto debía usar plantillas en los zapatos, oxígeno, un bastón, se hizo más flaco y se le dificultaba caminar. Una voz heredada por un tenor como lo fue su padre estaba ronca ahora.

He pasado por diversas circunstancias porque Dios así lo quiso, pero he encontrado la manera de seguir trabajando hasta que Dios diga, porque él tiene la última palabra, conversaba quien a raíz de sus enfermedades vivía casi al día.

En 2017, el cantante confirmó que padece cáncer de páncreas.

Me está creciendo un pequeño tumor canceroso en el páncreas, debido a esa situación estoy tan flaco. Los médicos me han dicho que estamos a tiempo para combatir el cáncer, por eso ya comenzamos con las primeras quimioterapias. Estoy entrando y saliendo del hospital, señaló entonces.

En junio, José José rompió el silencio y aseguró estar bien, pero que todavía se encontraba en tratamiento para combatir el cáncer de páncreas que lo ha había mantenido alejado de los escenarios y medios de comunicación.

Durante una llamada breve a su amigo el bolerista Manuel Adrián, quien tuvo que interrumpir una presentación en vivo para atender a la llamada, el Príncipe de la Canción aseguró que no había venido a México, como se especulaba, y que todavía está luchando contra la grave enfermedad que padece. 

En la conversación que fue grabada en video, se ve a Adrián poner el micrófono en su celular para que la gente se enterara sobre el cantante de El Triste y “Almohada”, sin embargo, no se pudo entender mucho lo que José José decía debido a la calidad de las bocinas del teléfono y la voz del mismo.

Hace unos días, su hija Marysol recordó a su padre a través de su cuenta de Instagram.

Por años, José José tuvo diversos problemas de salud. Uno de los más evidentes fue su dificultad para respirar y hablar debido a una parálisis de la mitad del cuerpo ocasionada por la enfermedad de Lyme.

Tengo problemas con este ojo, la laringe, la faringe, con el pulmón, con el estómago, mis intestinos… Todo como resultado del ataque de la bacteria, indicó en marzo de 2015 en una conferencia de prensa. Años antes también había sufrido una pulmonía grave que le colapsó un pulmón.

A sus problemas de salud se le suman las complicaciones en la cadera y afectaciones por algunas caídas, como aquella en el escenario en 2013.

Desde niño fui enfermizo, nací muy chiquito y creyeron que no lo iba a lograr, pero gracias a la leche materna es que pude sobrevivir, aunque siempre con problemas de salud como la herencia pulmonar, amígdalas, entre otros, recordó en una entrevista con El Universal en ese entonces.

El Príncipe de la Canción debía ir periódicamente a revisión médica, pues también era alérgico a 22 elementos, como el aire acondicionado, por lo que se le dificultaba viajar en avión.

Depresión, alcoholismo y drogadicción

Pero quizá lo que más afectó su vida fueron la depresión, el alcoholismo y la drogadicción, que padeció desde sus años de juventud hasta bien entrada la edad adulta, y que también afectaron su voz. José José abordó abiertamente esta situación en entrevistas y conferencias, así como en su libro de memorias Esta es mi vida, publicado en 2008.

En 2017, a José José le fue diagnosticado cáncer de páncreas, informó en aquel entonces personal del Instituto Nacional de Ciencias Médicas y Nutrición Salvador Zubirán, donde estuvo internado.

Aunque la familia tocó el tema con hermetismo, el diagnóstico médico se filtró y se supo que se trataba de un adenocarcinoma de páncreas, un tipo de cáncer de los más agresivos y que en su caso no es operable.

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