Sin medias tintas

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Jorge VALDEZ REYCEN

• Hasta en 50 mil pesos, vendieron bases
• Brota la pus en delegaciones sindicales
• Obligado David Martínez a aplicar la ley

Lo que todo mundo sabía y musitaba como un secreto a voces, finalmente se confirmó la voracidad y corrupción en la venta de plazas sindicales de base al mejor postor hasta en 50 mil pesos. El escándalo es mayúsculo y pestilente.

Jorge Valdez Reycen

David Martínez Mastache, secretario general del Sindicato Unico de Servidores Públicos del Estado de Guerrero (SUSPEG), empeñó su palabra de erradicar la compra-venta ilegal de plazas que sus agremiados cotizaron entre 20 mil y 50 mil pesos en el Ayuntamiento de Acapulco, durante el gobierno de Jesús Evodio Velázquez Aguirre.

Una nota del reportero Enrique Campos, revela nombres y montos que pagaron empleados por obtener una plaza de base en el área de regidurías, lo que constituye la comisión de graves faltas administrativas que darían pauta a la comisión de delitos que sanciona el Código de Procedimientos Penales vigente en la entidad.

Esta es la nota del reportero:

“Luego del primer recorte de trabajadores de lista de raya y de basificados que recibieron el beneficio en los últimos meses de la pasada administración, (algunos empleados) denunciaron que para obtener una de las plazas que hoy en día no les son reconocidas por la presidenta Adela Román Ocampo, tuvieron que pagar cantidades desde los 20 mil hasta los 50 mil pesos en los sindicatos del SUSPEG que aglutinan a los empleados del Ayuntamiento”.

“Dos trabajadoras del área de Regidurías que omitieron sus nombres por el temor de sufrir algún tipo de represalias por parte de los mismos secretarios generales de las secciones sindicales a (quienes) pagaron por sus bases, dijeron que los costos por cada plaza otorgada en la pasada administración, se hicieron de manera directa con los dirigentes de las secciones como la 56, Emma Torres Cárdenas donde se designó el mayor número de bases”.

“Señalaron que además del alto costo que tuvieron las bases que en este momento ya fueron canceladas por el actual gobierno, durante los últimos meses de la administración de Evodio Velázquez Aguirre, también se comercializaron las recategorizaciones “letras con las que son catalogados los empleados, cada una tiene un mayor salario” en 20 mil y 30 mil pesos, dicho ilícito también fue superior en la sección 56 del Sindicato Único de Servidores Públicos del Estado de Guerrero”.

“Abundaron que en la sesión 56, a cargo de la líder sindical Emma Torres Cárdenas fueron basificados desde funcionarios como el director de Salud en la pasada administración Eger Gálvez hasta los familiares de regidores, síndicos y directores de áreas.

Irregularidades como estas, se informó, también se cometieron en las secciones 24 que preside Rosalinda Terán quien basificó a trabajadores de lista de raya, así como en la 35 de Natividad Rodríguez quien dio una base a personal de comunicación social del ayuntamiento”, concluye la nota.

No obstante el anonimato de la fuente, es obvio que ninguno de los que habrían pagado esas fuertes sumas de dinero irán a denunciar la terrible corrupción imperante en dichas delegaciones sindicales. Y es aquí donde David Martínez Mastache está obligado a presentar una denuncia de hechos, ante la presunción de un ilícito ante la Fiscalía General del Estado y citar a declarar a sus secretarias generales delegacionales sobre el particular.

De no proceder, Mastache estaría siendo involucrado directamente no solo por omisión, sino hasta por complicidad, al garantizar impunidad a quienes han sido señalados de enriquecimiento ilícito, fraude equiparable, exacción fraudulenta y lo que se tipifique en el código penal. Es la punta del iceberg de una montaña de corrupción.

Como se aprecia, todo este escándalo se da en el contexto del cambio de gobierno municipal de Acapulco. Las irregularidades continúan emergiendo a través de trabajos periodísticos de investigación y por voces anónimas, que arriesgaron su dinero en una acción fraudulenta.

Adela Román ya canceló las nóminas de listas de raya, donde “brincaron” las nuevas bases otorgadas mediante subasta al mejor postor. Ya no quedan dudas de la pestilente corrupción prohijada desde las esferas del poder municipal…

Nos leemos… SIN MEDIAS TINTAS.

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