Palabras Mayores

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Jorge Romero Rendón

Ante caos de Acapulco sólo Walton demanda auditorías, pero Evodio pide impunidad a Morena

Si las dirigencias de Morena y de sus diputados en el Congreso local acuerdan finalmente acoger en sus filas al alcalde de Acapulco, Evodio Velázquez Aguirre, y a un centenar de sus familiares, funcionarios, compadres y amigos que tienen señalamientos de corrupción en el ayuntamiento porteño, se estará consumando el más escandaloso caso de impunidad en la historia de Guerrero de que se tiene noticia.

Porque no sólo se trata de que Evodio y su gente renuncien al PRD para afiliarse a Morena, sino que por un lado el alcalde saliente ofrece dinero, a su esposa Perla Edith como diputada aliada, así como algunas otras posiciones que el grupo evodista –Nueva Mayoría- tiene en algunos municipios como Chilpancingo, a cambio de protección de la mayoría morenista en el Congreso local para evitar que la Auditoría Superior del Estado –que depende de los diputados- presente denuncias ante autoridades judiciales estatales o federales por las irregularidades que ha encontrado especialmente en CAPAMA y áreas en las que tiene responsabilidad.

Para lograrlo, Evodio ha difundido datos falsos sobre los problemas financieros de su administración, echándole la culpa a sus predecesores en el cargo, a fin de lavar su imagen y justificar sus yerros ante la opinión pública, luego de la lluvia de protestas y denuncias que inundan a Acapulco en contra de la corrupción e ineficiencia de su gobierno municipal.

En respuesta, el exalcalde Luis Walton Aburto tuvo que aclarar los datos aportados por Evodio, evidenciando la falsedad con que han sido manipulados, y demandando públicamente que las Auditorías Superiores del Estado (ASE) y de la Federación (ASF) supervisen la situación financiera del municipio y se auditen los presumibles desvíos de recursos federales para cubrir el gasto corriente y la nómina municipal.

El caso es delicado, porque precisamente la ASE ordenó hace unos meses a Evodio devolver 194 millones de pesos de irregularidades del ejercicio fiscal 2016, y en la auditoría del 2017 –ambos casos en CAPAMA, hoy COAGUA- en que se detectó un presunto quebranto financiero de otros 376 millones de pesos, sumando ambas cifras 570 millones de pesos de anomalías cometidas solo en ese organismo paramunicipal.

Por lo que Walton alertó a las próximas autoridades que encabezará la alcaldesa electa, Adela Román –de Morena- “para que actúen en consecuencia y de ser el caso, interpongan las denuncias correspondientes”.

Lo malo es que ante la andanada de denuncias y evidencias que existen sobre la gran corrupción habida en el gobierno de Evodio Velázquez, doña Adela Román no ha querido meterse gran cosa en el tema de investigar ni de fincar responsabilidades por los malos manejos que va a heredar, dejando incluso la puerta abierta al perdón y al olvido si es que su partido recibe al alcalde saliente y la garantiza impunidad contra la voluntad de un pueblo de Acapulco que está harta de la corrupción y que espera que ahora sí haya castigo contra los ladrones que han abusado de la confianza ciudadana…

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